Defensores exigen una Nueva York con calles accesibles, seguras y que priorice a las personas

Instan a los candidatos a la alcaldía y al concejo a adoptar la ‘Agenda de la Equidad 2021

Los defensores buscan comprometer a los candidatos a defender una agenda que priorice a los usuarios del transporte público. ARCHIVO
Los defensores buscan comprometer a los candidatos a defender una agenda que priorice a los usuarios del transporte público. ARCHIVO
Foto: Impremedia

NUEVA YORK.- Las principales organizaciones defensoras del transporte de la ciudad de Nueva York presentaron este martes la ‘Agenda de la Equidad 2021’, una amplia propuesta de políticas locales que aspiran, sea acogida por los candidatos a la alcaldía y al concejo neoyorquino.

Las organizaciones que defienden una visión de ‘equidad en nuestras calles’, con la agenda promueven una recuperación impulsada por el transporte que a la vez priorice metas climáticas ambiciosas respaldadas por compromisos para mejorar el servicio de autobuses, la seguridad y accesibilidad en bicicleta y que frene el auge de los conductores.

En efecto, una vez que se ha iniciado la contienda política en la que se cuestiona el futuro de la ciudad, las organizaciones instan a los candidatos a cargos municipales a que pongan a los usuarios de autobuses, ciclistas, accesibilidad y justicia climática en primer lugar en las congestionadas calles de la Gran Manzana.

De acuerdo con los defensores, la COVID-19 transformó la forma en que se mueven los neoyorquinos. En el punto álgido de la pandemia, muchas personas rara vez salían de casa. Otros utilizaron transporte público menos frecuente y menos concurrido. El ciclismo explotó. La conducción casi se detiene, solo para rugir de forma alarmante, aunque la mayoría de las oficinas permanecen cerradas.

Una recuperación equitativa

Durante el anuncio, los oradores argumentaron que una recuperación equitativa tras la pandemia comienza en el terreno: mejorar el espacio público en nuestras calles y aceras puede impulsar la movilidad, el acceso, la seguridad y la resiliencia. Las soluciones de transporte local pueden orientarse hacia un crecimiento justo y sostenible, sostuvieron.

“COVID puso de relieve la desigualdad que durante mucho tiempo se ha construido en nuestras calles. Los prolongados atascos dieron paso a un servicio de autobús rápido y confiable durante el cierre. Los nuevos carriles para autobuses y bicicletas, las calles vacías y los restaurantes al aire libre han ayudado a recuperar el espacio público de los automóviles privados”, dijo Danny Pearlstein de Riders Alliance.

Pearlstein agregó que, el conjunto de herramientas es amplio. “El próximo alcalde y los nuevos concejales necesitan la voluntad política para diseñar una ciudad más justa y segura para todos los neoyorquinos”.

Los defensores argumentaron enérgicamente que una ciudad más equitativa exige cambios amplios en la forma en que los residentes usan las calles.

De acuerdo con cifras que manejan las organizaciones, los neoyorquinos negros tienen viajes un 26% más largos y tienen más del doble de probabilidades que los blancos de viajar en autobús. La inmensa mayoría de los pasajeros de autobús son neoyorquinos de color de bajos ingresos.

Contaminación y accidentes

Así mismo, sostienen que una recuperación liderada por los automóviles excluiría a la mayoría de las familias sin acceso a un automóvil y dejaría rezagados a los millones de neoyorquinos de todas las edades que no pueden conducir. El congestionamiento resultante, la contaminación del aire, las emisiones de carbono y las colisiones mortales pondrían a la ciudad en la ruta del colapso en las próximas décadas.

“El transporte accesible es esencial para las personas con discapacidades. Sin él, las personas con discapacidades luchan por llegar a sus trabajos, a las citas médicas, para visitar amigos y familiares y, como siempre, un sistema de transporte accesible beneficia no solo a las personas con discapacidades, sino también a las personas de la tercera edad y a cualquier otra persona con problemas de movilidad”, dijo Christopher Schuyler, de la organización New York Lawyers for the Public Interest.

Los defensores también puntualizaron que los automóviles liberan altas emisiones de carbono. Los casos de COVID se agravaron por la contaminación del aire. Los conductores y motociclistas han utilizado imprudentemente las calles vacías para establecer nuevos récords de muertes por accidentes.

“El transporte es el principal contribuyente al cambio climático y no podemos resolver la crisis climática sin resolver la crisis del tránsito. Instamos a los candidatos de 2021 a priorizar las políticas que mejoren el tránsito y reducen la contaminación”, dijo Patrick McClellan, director de políticas de la New York League of Conservation Voters.

Construir una ciudad inclusiva

Entre tanto, Jaqi Cohen, director de Straphangers Campaign dijo que, para reforzar las necesidades de los trabajadores esenciales, abordar el cambio climático y construir una ciudad más inclusiva en general, los líderes electos de Nueva York, no tienen más remedio que comprometerse a promoviendo la equidad en las calles.

“Con esta agenda política, hemos creado un plan para que los funcionarios de la ciudad lo sigan para apoyar los esfuerzos de recuperación que priorizan el transporte público, las calles y el espacio público”, añadió Cohen.

“Nueve meses después de la pandemia, todavía se nos recuerda que el transporte público es fundamental, los espacios abiertos son necesarios y la crisis climática sigue siendo una amenaza”, dijo Kate Slevin, vicepresidenta de State Programs & Advocacy, Regional Plan Association. “Al mirar hacia el 2021 y nuestra recuperación posterior a Covid, necesitamos que nuestros futuros líderes se comprometan con metas audaces que centren la equidad, el acceso y la salud. Es una forma en que todos podemos salir de esto más fuertes que cuando entramos”.

Eric McClure, director ejecutivo de StreetsPAC observó que los futuros líderes de la ciudad deben facilitar la recuperación, y esta es la hoja de ruta por la que podemos llegar allí.

“Estamos en un punto de inflexión y podemos dar un gran paso hacia una ciudad más accesible para caminar, andar en bicicleta, ciudad rica en tránsito y humana, o volver a caer en un declive al estilo de la década de 1970”, dijo Eric McClure.