El virus, la variable económica más negativa para los negocios

La distancia social y la caída de la demanda ha afectado más que los mandatos de cierre

Falta de demanda por el virus ha sido la causa de muchos cierres de negocios./Archivo
Falta de demanda por el virus ha sido la causa de muchos cierres de negocios./Archivo
Foto: Spencer Platt / Getty Images

Es el virus. Todo tiene que ver con el coronavirus pero en concreto, la caída del consumo y con ello de la actividad económica tuvo más que ver inicialmente  con las reglas del distanciamiento social y con el temor a la enfermedad que con el mandato gubernamental de cerrar negocios.

Entre julio y septiembre la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS) ha hecho  seguimiento a casi 600,000 negocios y una de las conclusiones que saca de este periodo de pandemia es que el 56% de ellos ha experimentado una rebaja de la demanda de sus productos y servicios pero solo el 19% tenían entonces órdenes de cerrar. Lo primero afectó a empleadores de 72 millones de trabajadores, lo segundo a los de 26 millones.

El estudio revela que los más afectados por los cierres obligatorios fueron los relacionados con el arte, entretenimiento y la recreación, los servicios de educación además de hoteles, bares y restaurantes. Con motivo del virus y los efectos de una reducción continua de la actividad económica las aerolíneas se vieron afectadas, los servicios de comidas y la minería.

Por el virus, por los cierres y porque en economía todo está conectado, el 52% de los establecimientos pidieron a los empleados que no trabajaran con o sin pago durante algún momento entre los meses en los que se hizo el reporte. Con todo, el 51% de ellos (empleadores de 43.5 millones de trabajadores siguieron pagando al menos una parte a estos empleados que no trabajaban y el 42% se hicieron cargo de los seguros de salud.

Algo menos de dos tercios de los negocios han recibido un préstamo o ayuda relacionada con la COVID para recontratar o mantener a los empleados en plantilla. Es algo que ha ayudado a empresas que ocupan a 74.2 millones de personas, casi el 60% de los trabajadores del sector privado.

Pero estas ayudas se han acabado hace meses, los desempleados están llegando al final de sus seguros de desempleo si no lo han hecho ya y las ayudas especiales para desempleados por causa de la pandemia finalizan el 26 de diciembre. Mientras, las cifras de contagios, hospitalizaciones y muertes son más elevadas que en abril. El Congreso quiere dejar lista un estímulo de transición en el que se atienda al desempleo y las ayudas a pequeñas empresas entre otras cosas.

Los pequeños negocios mantienen la confianza pero empieza a flaquear el entusiasmo, el optimismo que tabula el índice elaborado por la federación de empresarios independientes NFIB cayó al 101.4 en noviembre, la mayor caída desde que comenzó al recuperación en abril. El riesgo de fracaso puede elevarse si se desacelera el crecimiento — como ya está dando señales de hacerlo– y no hay un estímulo con más ayuda.