Conmoción por suicidio de magnate anciano fundador de edulcorantes “Sweet’N Low” en Nueva York

Era víctima del Parkinson, fue presidente del Culinary Institute of America y creó City Meals-on-Wheels

Donald Tober, un rico magnate de los edulcorantes artificiales que hizo de “Sweet’N Low” una marca mundial, se suicidó a los 89 años saltando ayer de su edificio de lujo en Park Avenue, NYC.

Tober, director ejecutivo y copropietario de “Sugar Foods”, compañía con sede en Nueva York que alberga 1,400 empleados, murió al caer al vacío poco después de las 5 a.m. del viernes. Fue encontrado en el patio del lujoso edificio 620 Park Avenue cerca de East 65th St.

Graduado de la Facultad de Derecho de Harvard, fue presidente del Culinary Institute of America y fundador de City Meals-on-Wheels.

Estaba luchando contra la enfermedad de Parkinson, dijeron fuentes al New York Post. Vivía en el piso 11 de esa torre con su esposa Barbara, quien trabajó durante tres décadas como editora jefe de la revista Brides y fue presidenta de la junta de fideicomisarios del Museo de Arte y Diseño de Manhattan (MAD).

Al frente de “Sugar Foods”, Tober convirtió el producto insignia de la compañía –“Sweet’N Low” con sus omnipresentes pequeños paquetes rosados-, en un pilar en los mostradores de la cocina y las mesas de los restaurantes del mundo, junto con “Sugar in the Raw” y “N’Joy”.

“Básicamente, nos preocupa todo lo que rodea a la taza de café”, dijo Tober a Restaurant News en 1995.  Si bien dejó de distribuir “Sweet’n Low” hace quince años, su compañía fabrica actualmente una gama de edulcorantes y otros productos para supermercados e industrias de servicios de alimentos, bajo las líneas “N’Joy” y “Blue Diamond”.

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