¿Amante del café? Un nuevo estudio descubrió un soprendente efecto secundario de tomarlo a diario

¿Falta de concentración y lentitud mental? Descubre los hallazgos de este nuevo estudio con respecto al consumo de café y su relación con el sueño

Un sueño de calidad es uno de los hábitos más indispensables en la buena salud física y mental.
Un sueño de calidad es uno de los hábitos más indispensables en la buena salud física y mental.
Foto: LUIS ACOSTA / Getty Images

¿Qué sería de nosotros sin el café? Es bien sabido que es uno de los estimulantes naturales más populares y poderosos, no en vano es una de las bebidas más consumidas en todo el mundo. También hemos tenido la oportunidad de tener a nuestro alcance diversos estudios que avalan sus propiedades terapéuticas, de tal modo que  esa taza diaria de café no solo puede ayudarnos a sentirnos con mucha energía. Se asocia con grandes bondades medicinales, que van desde quemar grasa y mejorar el rendimiento físico; hasta reducir el riesgo de varias afecciones, como la diabetes tipo 2, ciertos tipos de cáncer y enfermedad de Alzheimer y Parkinson. De hecho, el café puede incluso aumentar la longevidad.

Actualmente derivado de la pandemia por COVID-19, es un hecho que todos pasamos más tiempo en casa y es bastante normal que nuestras actividades cotidianas se hayan visto considerablemente afectadas. Todos de alguna manera hemos tenido menor contacto social y algunos de los puntos más esenciales de nuestra rutina han cambiado, probablemente somos más propensos a desvelarnos viendo Netflix y en general las distracciones están a la orden del día.

De hecho se ha reportado que en general las personas que llevan meses trabajando desde casa, sienten cierta “niebla mental” y se consideran mucho más susceptibles de padecer menores niveles concentración. La buena noticia es que un estudio reciente de la revista Progress in Neuro-Psychopharmacology & Biological Psychiatry, ofrece un truco potencial: tomar un café. Investigadores en Alemania observaron a 26 participantes que aceptaron cinco noches de restricción del sueño (con solo cinco horas de sueño por día) y evaluaron durante el día su estado de alerta, tiempos de reacción, memoria y precisión en las tareas. La mitad del grupo tomó una taza de café en el desayuno y otra después del almuerzo, mientras que la otra mitad tomó café descafeinado.

Los resultados fueron contundentes, aquellos que consumieron bebidas con cafeína mostraron un desempeño significativamente mejor en las pruebas diurnas, especialmente en términos de atención sostenida, en comparación con los que bebieron descafeinado. Sin embargo, ambos grupos informaron sentir somnolencia durante el día, lo que significa que ni siquiera el café podría proporcionar un impulso de energía física.

Lo cierto es que dicho estudio comprobó que el café puede dar un impulso mental temporal, lo cual resulta una herramienta interesante, accesible y muy útil para esos días en los que nos sentimos desganados y con rendimiento mental e intelectual bajo. Claro, en ningún momento el café será un reemplazo a largo plazo de un sueño de calidad. 

Hoy en día contamos con numerosos estudios que confirman la estrecha relación entre la calidad del sueño y el rendimiento cognitivo. A menudo podemos escuchar a las personas quejarse de una memoria más débil y/o rendimiento mental deteriorado, en relación con cierta insuficiencia de sueño. 

Lo primero que tenemos que mencionar es que el sueño es un momento importante para el cerebro. Los niveles de actividad cerebral cambian en cada etapa del sueño, la evidencia sugiere cada vez más que el sueño mejora la mayoría de los tipos de función cognitiva. Por lo tanto tener suficientes horas de sueño de alta calidad fomenta la atención y la concentración. El sueño también apoya muchos otros aspectos del pensamiento como la memoria, la resolución de problemas, la creatividad, el procesamiento emocional y el juicio.

Por lo tanto, la interrupción del sueño no tarda mucho en comenzar a causar problemas de salud, entre los principales deterioros se encuentra un sistema inmunológico débil, somnolencia diurna e incluso el aumento de peso. De hecho con respecto a este último punto, se cuenta con una referencia interesante un estudio publicado en la revista Sleep descubrió que tanto los períodos de sueño cortos como los largos predicen un mayor riesgo no solo de aumento de peso, sino también de grasa en adultos que en general son sanos.

Incluso en el estudio inicialmente mencionado que avala las bondades del café como estimulante mental, cabe mencionar que los efectos del café con cafeína no duraron. A pesar de que los participantes reportaron sentirse refrescados y ciertamente más estimulados por la bebida durante tres o cuatro días, después de una semana de sueño restringido, comenzaron a hacer a sentirse débiles mental y fisicamente. En esta etapa del estudio, no hubo diferencia en la atención o la función cognitiva en comparación con los que tomaron el café descafeinado.

Eso significa que si has dormido mal una o dos noches y necesita reunir algo de capacidad intelectual para el trabajo o la escuela, el café puede ayudar. Pero siempre hay que verlo como una solución temporal, la sugerencia de los investigadores y especialistas es esforzarse más en desarrollar hábitos de sueño sólidos, como irse a la cama y despertarse a la misma hora todos los días, no tomar cafeína por la noche y limitar el tiempo frente a la pantalla antes de dormir.

Es importante mencionar que crear buenos hábitos de sueño, es la llave a la salud. Cuanto más te concentres en dormir bien, más saludable estarás en general, además, el sueño profundo tiende a sincronizarse con otros buenos hábitos como hacer ejercicio con regularidad, respirar aire fresco y comer alimentos saludables