Expulsan a niña de 8 años de escuela en Oklahoma por decirle a una compañera que le gusta

El proceder de los administradores del plantel le ha provocado trauma a la menor

Imagen de archivo de una bandera de orgullo gay.
Imagen de archivo de una bandera de orgullo gay.
Foto: NOEL CELIS / AFP/Getty Images

La madre de una alumna de segundo grado que fue expulsada de la escuela cristiana privada a la que asistía en Oklahoma porque le confesó a una compañera de clase que le gustaba denunció públicamente la acción del centro académico.

El reporte esta semana de la cadena NBC detalla que Delanie Shelton recibió una llamada el 21 de enero de personal de Rejoice Christian School en Owasso, en las afueras de Tulsa.

La administración del plantel le comunicó a la madre que tenía que recoger a su hija de 8 años, Chloe, tras un “incidente en el patio de recreo”.

Al arribar a la escuela, la subdirectora Kelli Owens le preguntó a Shelton que cómo se sentía “acerca de que a las chicas les gustan las chicas”.

“Le dije: ‘Bueno, si soy honesta contigo, creo que está bien que a las chicas les gusten las chicas’. Parecía disgustada y sorprendida por mi respuesta”, habría respondido Shelton según contó a la cadena de noticias.

Por su parte, la directora Rita Woolf, le preguntó dónde aprendió Chloe este tipo de comportamiento.

Shelton argumentó que las parejas gays están representadas en muchos programas de televisión para niños. De paso, agregó: “A menos que protejas por completo a sus hijos, es parte de la vida”.

La explicación de la progenitora no convenció a la administración escolar que le pidió que no trajera más a la niña.

Shelton relató que Chloe comenzó a llorar y le contó que una maestra le dijo que la Biblia dice que solo puedes casarte y tener hijos con un hombre, y que a las niñas les gusten las niñas es un pecado, ya que no está en la Biblia y no está bien a los ojos de Dios.

La niña, además, le preguntaba a la madre si Dios todavía la amaba; a lo que la adulta contestó que Dios siempre la ama y siempre lo hará.

“Una escuela que se supone debe enseñar el amor, la gracia y el perdón de Dios y hacerle decirle a una niña de ocho años que Dios no la ama no está bien”, lamentó la entrevistada.

También sacaron a su hermano menor

El desquite no culminó con lo anterior, ya que, al día siguiente, el superintendente Joel Pepin se comunicó con Shelton para poner fin a la relación de la escuela con la familia ya que las creencias de la familia no iban acordes con las de la escuela. Los encargados de la institución académica además le prohibieron al hermano de Chloe, de 5 años, volver al recinto educativo.

A raíz de la controversia que generó la expulsión, el 28 de enero, Pepin indicó lo siguiente en un comunicado: “Debido a la privacidad y otros factores, es política de la escuela abstenerse de comentarios públicos sobre cualquier estudiante o familia”.

Manual escolar impreciso

El manual de la escuela en poder de Shelton no menciona el tema de las relaciones entre personas del mismo sexo.

En una captura de pantalla tomada por Shelton el día en que expulsaron a Chloe, solo indicaba que las relaciones de novios en la escuela están prohibidas. En una segunda captura tomada el martes, las guías señalan que los estudiantes pueden construir relaciones “basadas en la pureza”, pero que no se permiten “demostraciones inapropiadas” de afecto.

La madre matriculó a sus hijos en una nueva escuela y la comunidad local ha mostrado su respaldo a la familia.

No descarta acciones legales

Aunque Shelton no ha emprendido acciones legales contra Rejoice, la opción no está descartada.

Sin embargo, las posibilidades de que prosperen judicialmente no están claras. Paul Castillo, abogado y estratega de derechos de los estudiantes en Lambda Legal, un grupo de defensa legal por los derechos LGBTQ, declaró que las escuelas religiosas privadas se rigen por estándares diferentes a las escuelas públicas y podrían estar exentas de algunas protecciones federales contra la discriminación, aún cuando reciban fondos federales para su funcionamiento.

Rejoice recibió más de $1 millón de dólares en abril a través del Programa de Protección de Pago de Cheques (PPP) como parte del primer paquete de estímulo por coronavirus aprobado en el Congreso federal.