Qué flores prehispánicas son comestibles en México

Una tradición que sigue viva

Qué flores prehispánicas son comestibles en México
Foto: Augustine Fou / Unsplash

Es una tendencia internacional incluir en los platillos más gourmet flores para decorar o incluso dar sabor a algunas recetas, incluso ha surgido el término de “florifagia”, como la acción de consumir flores como alimento, lo cual cada día es más popular.

De acuerdo a la revista de divulgación Ciencia y desarrollo, en el mundo existen cerca de 70 a 100 tipos de flores que son usadas en la gastronomía, de éstas, México cuenta con 50 tipos, además de una variedad de flores nativas y de uso local no son tan conocidas. Investigadores en la materia afirman que se pueden encontrar 23 tipos de flores nativas comestibles de este país, algunas usadas desde la época prehispánica y otras introducidas recientemente, posiblemente el número sea aún mayor.

En lo que se refiere a la República Mexicana, las flores ya eran consumidas por los pobladores originarios, previo al proceso de colonización. Hecho que describió Fray Bernardino de Sahagún en su obra Historia General de las cosas de Nueva España.

Los aztecas comían flores

Existen vestigios donde se describe cómo los aztecas adicionaban algunos tipos de flores a la bebida de cacao, como magnolia, guanacastle y copa de oro. Otras eran consumidas en platillos salados como la flor de calabaza, flor de izote o yuca, flor del maguey llamada también gualungo, gualumbo o quiote, huauzontles, cempaxúchitl, flor de la biznaga, flor del nopal, nopalxochitl o pocha, flor del tule o espadaña, flor del frijol, colorín o pichoco.

Si se ha tenido la suerte de visitar alguna comunidad indígena o vivir cerca de estas poblaciones, seguramente podrá comprobarse que esta costumbre persiste. Pues a la fecha se siguen consumiendo plantas y flores silvestres en buena parte de Mesoamérica.

Su composición

Son alimentos con bajo contenido calórico, ya que el 80% de su estructura es agua. Algunas flores contienen sustancias bioactivas, fitoquímicos con actividad terapéutica, además de vitaminas y minerales. El color de sus pétalos se debe a los contenidos de sustancias como los carotenoides que son precursores en la biosíntesis de vitamina A. Por otro parte, los aromas tan distintivos de estas especie de vida, son consecuencia de aceites esenciales, además poseen minerales como el fósforo, potasio, calcio y hierro.

Aunque no todo en las flores es belleza, pues algunas pueden tener compuestos tóxicos como alcaloides y saponinas, así como antinutrientes, que interfieren con la absorción de los nutrientes.

Flores más utilizadas

Hoy en día las flores se pueden conseguir principalmente en los mercados, especialmente a aquellos donde llegan campesinos que trabajan sus propias tierras a baja escala y que cosechan a mano sus propios productos. Entre las principales tipos de flores que podemos encontrar están: flor de calabaza (en sus diferentes variedades), huazontle, chilacayote, izote, flor de mayo y cempasíchil, entre otras. Cabe aclarar que muchas se recolectan sólo en ciertas temporadas, al ser un producto totalmente silvestre.

Con la llegada de los españoles se inició el consumo de otros tipos de flores como las rosas, buganvillas o camelinas, el crisantemo, flores de azahar, entre otras. Las de este tipo son más fácil de conseguir, en algunos casos ya se venden empaquetadas en supermercados y en otros a granel, en comercios de especias.

 

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