Asesino en serie que mató a 11 mujeres y guardó restos en su casa fallece de enfermedad terminal en prisión

Anthony Sowell, de 61 años, había sido sentenciado a la pena de muerte

Una patrulla de la policía de Cleveland en el exterior de la vivienda de Anthony Sowell en noviembre de 2009.
Una patrulla de la policía de Cleveland en el exterior de la vivienda de Anthony Sowell en noviembre de 2009.
Foto: STEFAN HLABSE / AFP / Getty Images

Un asesino en serie en el corredor de la muerte por haber matado a al menos 11 mujeres en Cleveland y guardar los restos en su vivienda, murió este lunes en el hospital de la prisión de Ohio por una enfermedad terminal no especificada.

Anthony Sowell, de 61 años, esperaba su ejecución bajo pena capital por los horrorosos asesinatos que cometió en el vecinario Mount Pleasant hace más de una década.

El informe del Cleveland.com indica que el pasado 21 de enero, oficiales de la prisión movieron a Sowell del corredor de la muerte en la Institución Correccional de Chillicothe a la unidad de cuidado intensivo en el Centro Médico Franklin de Columbus. El recluso fue declarado muerto a las 3:27 p.m., informaron las autoridades del lugar.

Deficiencias en la pesquisa

El caso de Sowell fue uno bastante controversial, no solo por la naturaleza de los crímenes en sí, sino por las deficiencias en el manejo de los casos, en parte porque algunas de las víctimas del hombre fueron ignoradas por agentes de ley y orden.

La Ciudad tuvo que pagar más de $1.3 millones a víctimas y a las familias para saldar demandas por la manera cómo los detectives manejaron las acusaciones contra Sowell antes de su arresto.

Para octubre de 2009, Sowell había pasado varios años en libertad luego de cumplir una sentencia de 15 años por violación.

Fue entonces que oficiales arribaron a su vivienda como parte de una nueva pesquisa y encontraron dos cuerpos descompuestos en el tercer piso de la vivienda en la avenida Imperial y una tumba recién cavada en el sótano.

10 cuerpos descompuestos de mujeres y un cráneo en un cubo

Al final de la inspección, oficiales descubrieron un total de 10 cuerpos descompuestos de mujeres y un cráneo en un cubo en el sótano.

La investigación arrojó que Sowell sedujo a las víctimas- la mayoría mujeres vulnerables que batallaban contra la adicción a drogas- hasta su casa. Allí las violaba y las estrangulaba antes de enterrarlas en tumbas poco profundas, en el entretecho, o las dejaba pudrirse al aire libre.

Las víctimas que pudieron escapar del asesino narraron a las autoridades como el hombre se convertía en un monstruo luego de atraerlas hasta su casa.

En el 2011, un jurado halló culpable a Sowell de múltiples cargos, como asesinato agravado. Además, resultó convicto de intentar matar a tres mujeres.