Alimentando a nuestras familias y salvando nuestros restaurantes locales

La pandemia ha afectado fuertemente a las pequeñas empresas y al bolsillo de los neoyorquinos.

El estado debe implementar I Love NY Restaurants.
El estado debe implementar I Love NY Restaurants.
Foto: Angela Weiss / AFP / Getty Images

La pandemia de COVID-19 ha puesto a prueba la resistencia de este país y ha descubierto profundas desigualdades que durante mucho tiempo han afectado a las comunidades de bajos ingresos, afroamericanos y latinos. Estas inequidades existentes han agravado la actual crisis de salud.

El número de familias que necesitan asistencia alimentaria se ha triplicado desde el pasado mes de marzo. Incluso antes de la pandemia, se estimaba que 2.2 millones de residentes del estado de Nueva York, o el 11.1%, tenían inseguridad alimentaria. Y casi 1.1 millones de residentes de la ciudad de Nueva York, o el 12.9%, padecen inseguridad alimentaria.

Las organizaciones de ayuda alimentaria de emergencia se han enfrentado a una ola insuperable de personas que necesitan acceder a sus servicios y, a veces, la necesidad es tan grande que los programas han tenido que cerrar sus puertas. Durante el apogeo de la pandemia, un tercio de todos los bancos de alimentos, comedores de beneficencia y despensas en Nueva York cerraron debido a los abrumadores costos operativos.

Con estas organizaciones poco a poco han encontrado su equilibrio y abriendo las puertas nuevamente, pero todavía necesitan toda la ayuda que puedan obtener para alimentar a nuestras comunidades, ya que la pandemia está lejos de terminar.

Como sabemos en el aspecto económico, las pequeñas empresas y los restaurantes han cerrado a niveles sin precedentes, y muchos no tienen ninguna posibilidad de regresar una vez que la pandemia se haya controlado.

La Asociación de Restaurantes del Estado de Nueva York estima que 1 de cada 5 restaurantes ha cerrado definitivamente, lo que en todos los aspectos es una estimación muy conservadora mientras esperamos los datos oficiales del estado.

Nuestra nación ha tenido que crear formas innovadoras para abordar esta creciente brecha de inseguridad alimentaria. Los grupos comunitarios se han unido con los restaurantes para luchar contra el hambre.

Organizaciones como World Central Kitchen y Hispanic Federation nos han demostrado que estas asociaciones son efectivas y pueden ayudar a fortalecer y mejorar los restaurantes locales y las organizaciones de alimentos de emergencia, incluso aquí en Nueva York. Hemos visto otro programa, NourishALL en New Rochelle, que se ejecuta con éxito y proveer una ayuda a la comunidad. Es por eso que somos fuertes campeones y partidarios de la propuesta iniciativa I Love NY Restaurants.

Tenemos una oportunidad única de salvar a nuestros amados restaurantes mientras brindamos apoyo a la comunidad que están atravesando una crisis alimentaria sin precedentes. Con $25 millones asignados a este programa, nuestras organizaciones sin fines de lucro de alimentos de emergencia podrán proporcionar alrededor de 3 millones de comidas nutritivas a los neoyorquinos que más lo necesitan.

También podremos brindar un apoyo muy necesario a algunos de nuestros restaurantes más queridos: pequeñas empresas que siempre han servido como centros comunitarios y motores económicos en nuestros vecindarios.

Entendemos que la financiación es una preocupación, pero tenemos la suerte de contar con el hecho de que el presidente Biden firmó una orden ejecutiva que ordena a FEMA reembolsar el 100% de los costos a los restaurantes que ayudan en la preparación y distribución de comidas de emergencia. No podemos esperar más. Nosotros, como estado, debemos implementar I Love NY Restaurants y seguir avanzando hacia la recuperación de nuestro gran estado.

 -Robert Rodríguez es asambleísta y Frankie Miranda es el presidente de la Hispanic Federation