Indocumentados callan pésimas condiciones de trabajo por temor a ICE tras accidente en empacadora de aves

Abusos de empleadores puede incluso poner en riesgo la vida de los trabajadores

Los indocumentados no reportan pésimas condiciones laborales por temor a la deportación.
Los indocumentados no reportan pésimas condiciones laborales por temor a la deportación.
Foto: John Moore / Getty Images

Un nuevo reporte evidencia cómo miles de indocumentados prefieren callar los abusos laborales ante el temor de ser reportados a la agencia de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).

La organización Workday Minnesota retoma el caso de la fuga de nitrógeno líquido el mes pasado en una planta de procesamiento de aves de corral en Gainesville, Georgia, lo cual mató a seis trabajadores e hirió a una docena más.

“Los representantes de Foundation Food Group están interrogando a los sobrevivientes sobre su nacionalidad y estado migratorio antes de permitirles acceder a atención médica y compensación al trabajador”, indica el informe.

Los defensores advierten que ese enfoque migratorio en las investigaciones afecta a los empleados y complica determinar las causas del incidente, porque deja “a muchos trabajadores demasiado intimidados para hablar”.

Ante ello, grupos como Georgia Familias Unidas han organizado eventos para orientar a las personas sobre sus derechos.

“Cuando nos enteramos de estas formas de abuso e intimidación, consideramos que es importante que los trabajadores conozcan sus derechos”, dijo Paul Glaze, portavoz de Georgia Familias Unidas.

Los defensores destacan que desde 1995 el tribunal de apelaciones del estado de Georgia ha prohibido a las compañías de seguros tomar en cuenta el estatus migratorio en sus evaluaciones sobre compensación laboral.

Sin embargo, al desconocer sus derechos, los indocumentados son víctimas de abusos, como se indica en el reporte “Blood, Sweat and Fear de Human Rights Watch”, donde se analiza las prácticas comerciales abusivas y las violaciones de los derechos de los trabajadores.

“Todos los trabajadores, independientemente del estado de la documentación, están protegidos por la ley contra represalias por quejarse sobre las condiciones del lugar de trabajo, dijo Michael Felsen, miembro de Access to Justice de Justice at Work.