Mujer en Indiana envenenó a su exnovio con fentanilo en avena y lo estranguló con corbata

La mujer habría cometido el crimen con la ayuda de su hija y el novio de ésta, después de intentar matarlo dos veces antes

El fentanilo es un potente analgésico que ha causado centenares de muertes en EEUU.
El fentanilo es un potente analgésico que ha causado centenares de muertes en EEUU.
Foto: BRENDAN SMIALOWSKI / AFP/Getty Images

Una mujer en Indiana enfrenta cargos por envenenar con fentanilo a su exnovio y estrangularlo después con su corbata favorita, reportaron las autoridades.

El pasado jueves, Heidi Marie Littlefield, de 41 años, fue acusada por la muerte de Francis Kelley, reportada el 18 de enero pasado.

Junto a Littlefield, enfrentan cargos la hija de ésta de 22 años, Logan Marie Runyon; y su novio, Robert James Walker, de 29.

Littlefield habría convencido a ambos para que la ayudaran a matar a Kelley.

La víctima de 46 años fue hallada muerta en el sofá en su residencia en Carmel, en las afueras de Indianapolis.

Una autopsia determinó que el hombre fue ahorcado, además de recibir golpes en la cabeza. El examen además arrojó muestras de fentanilo en el sistema, de acuerdo con el reporte de Indy Star.

A raíz de los resultados forenses, las autoridades iniciaron una investigación bajo la causal de homicidio.

Le paga al novio de su hija $2,500 para que contratara a sicario

La pesquisa arrojó que previamente Littlefield le pagó al novio de su hija $2,500 para que contratara a alguien para asesinar a Kelley. Además, las averiguaciones revelaron que ya la mujer había intentado matar a su expareja en dos ocasiones previas.

“¿Tú le hiciste algo a la avena que estaba en mi refrigerador?”, Kelly le texteó a Littlefield tres días antes de que fuera hallado muerto. “Tú estabas en mi nevera anoche y sabía raro luego de varias probadas y ahora me siento mareado”, agregó el hoy fallecido.

Walker, quien fue arrestado el martes en Ohio, declaró a la Policía que Littlefield le pagó $2,500 a alguien para que matara a Kelley, pero la persona lo gastó en drogas y dijo que ya no le interesaba cometer el asesinato.

Walker además le dijo a los oficiales que el crimen se concretó tras dos intentos fallidos por parte de Littlefield, ya que en octubre la mujer había ingresado con su hija a la vivienda del hombre para ponerle fentanilo en una sopa de miso.

“Yo no planeaba matarlo la última vez. Yo bien pudiera afirmar que lo hice y solo decir que estoy loca y embarazada”, agregó Kelley según la prueba con la que cuentan las autoridades.

En el último ataque, la madre le había pedido a su hija que le rompiera el cuello a la víctima, pero ésta no pudo, y Littlefield hizo lo propio con una corbata antes de golpear la cabeza del hombre contra el suelo.

No están claras las razones por las que el trío cometió el crimen.