Coney Island regresa a la vida después de 18 meses de cierre por el COVID-19

El emblemático parque de diversiones, el Luna Park y la rueda Wonder Wheel, reabrieron este viernes al 33% de su capacidad, mientras restaurantes y vendedores de esa parte de Brooklyn esperan recuperar las pérdidas que han sufrido con la pandemia

Coney Island regresa a la vida después de 18 meses de cierre por el COVID-19
Las atracciones de Coney Island reabrieron, tras 18 meses cerradas
Foto: Edwin Martínez / Impremedia

Coney Island volvió a la vida. Y volvió, no de manera metafórica, sino real, pues este viernes, luego de haber permanecido cerrado por 18 meses, 13 de ellos debido a la pandemia del COVID-19, el parque de diversiones más famoso de Nueva York, y uno de los más conocidos en todo el mundo, prendió motores otra vez y disparó todas sus atracciones por todo lo alto.

Desde tempranas horas de la mañana, y luego de una ceremonia oficial, en la que líderes y autoridades de la Ciudad se reunieron para mostrar con orgullo un nuevo paso en el camino a la normalización de la Gran Manzana, Coney Island volvió a tener ruido, risas, alegría, perros calientes, niños corriendo, familias felices y un sentimiento de esperanza que a muchos neoyorquinos les hacía falta, luego de la pesadilla que la ciudad ha vivido desde marzo del año pasado. Coney Island volvió a tener alma y con ello, Nueva York está respirando más fuerte.

Al menos ese es el sentir de Robert Serrano, un joven de origen puertorriqueño, quien este viernes no paraba de bailar y sonreír por poder regresar a trabajar atendiendo a los visitantes que quieren montar en la famosa rueda mecánica Wonder Wheel, que el año pasado cumplió 100 años, y cuyo festejo debió posponerse para el verano próximo.

“Me siento muy feliz. Feliz completamente, porque el hecho de que el parque reabra significa que la ciudad va a tener más alegría y más esperanza”, comentó el trabajador de Coney Island.

Hazel Delgado no necesitaba hablar mucho para transmitir lo que sentía. Acompañada de su pequeña Cynthia y su hija adolescente Cecil, sus rostros decían todo.

Estamos muy contentos. Los niños querían diversión y vinimos a divertirnos”, dijo la orgullosa madre, quien montó a sus pequeñas en varias de las atracciones del parque, entre las que el Ciclón, Circus Candy, Fire Patrol, Rainbowheel, AeroMax, Grand Prix y las montañas rusas volvieron a ser protagonistas y unas debutantes.

“Esto es más que un simple parque, esto es todo un triunfo contra los momentos más oscuros que hemos vivido como humanidad y poder salir de nuevo y venir a respirar al lado de la playa, montar con los niños en algunos juegos mecánicos y luego salir, caminar por el malecón y terminar la jornada con un buen perro caliente, no tiene precio y lo llena a uno de gozo”, aseguró el colombiano Marlon Mancera, quien estuvo dando un paseo por el parque con sus dos hijos pequeños.

Con solo 33% de capacidad

Y aunque la reapertura de Coney Island fue todo un suceso para los asistentes que fueron hasta allí el primer día de reanudación de “la diversión”, no se vieron las multitudes de otras épocas, en parte porque el día estuvo un poco frío y porque la orden del Estado es que no podrán operar más allá del 33% de capacidad.

Hazel Delgado junto a sus hijas Cecil y Cynthia Delgado

Eso lo tienen claro quienes trabajan en las atracciones, cuyos boletos deben ser adquiridos previamente en internet. El único pase permitido que es requisito fundamental es “ir a pasarla bien”.

Y eso sí que lo supieron hacer al pie de la letra no solo las familias y parejitas que se divisaron en las atracciones, sino un grupo de trabajadores esenciales y líderes de la Gran Manzana, como el alcalde Bill de Blasio, quienes se montaron al popular Ciclón y soltaron risas, adrenalina y mucho positivismo y fe de que lo mejor está por venir para Nueva York, tras el golpe mortal que asestó el COVID-19.

Así lo advirtió De Blasio, quien en la ceremonia de reapertura se mostró muy orgulloso y alegre.

“Coney Island está de regreso, las atracciones están de regreso y ahora la ciudad de Nueva York estará de regreso. Eso se siente. Estoy muy emocionado por lo que sucederá en Coney Island este verano”, dijo el mandatario local. “Esta es una comunidad increíble, uno de los mejores vecindarios de la ciudad de Nueva York. Siempre le digo a la gente que si visitan la ciudad de Nueva York, no pueden apreciar la ciudad, no pueden sentir la ciudad, no pueden entender la ciudad, a menos que vengan a Coney Island”.

El Alcalde, quien aprovechó para proclamar el 9 de abril como el Día Oficial del Parque Luna Park y de la Rueda Wonder Wheel, aprovechó para honrar y agradecer a los trabajadores d eprimera línea de riesgo que ayudaron a mantener viva a Nueva York en medio de los peores días de la pandemia, que aun no se va de la ciudad.

El alcalde Bill de Blasio, funcionarios y trabajadores de primera línea montaron en el Ciclón

Trabajadores esenciales tuvieron prioridad

“Todas las atracciones abren hoy, nuestros corazones también se abren porque amamos este lugar. Nos encanta este lugar y nos encanta el hecho de que hoy nos centramos en nuestros héroes del cuidado de la salud. Les estamos dando las primeras oportunidades aquí porque nos ayudaron a superar la crisis. Estaban allí día tras día. Todo el mundo aplaude a los héroes de la salud que están aquí hoy”, dijo el Alcalde, antes de que fueran los primeros en montar en el Ciclón.

De Blasio mencionó además que las playas este año abrirán sin retrasos y vaticinó que Coney Island vivirá en verano lleno de “energía y vida”.

El comisionado de Parques de la Ciudad, Mitchell Silver, también mostró su felicidad ante la reapertura de Coney Island, y destacó que luego de un año muy difícil, ha vuelto la esperanza.

“La temporada pasada, innumerables neoyorquinos se perdieron la emoción y la alegría de estas atracciones históricas… pero Coney Island ha vuelto y estará mejor que nunca”, dijo el funcionario.

Robert Serrano, trabajador del parque de Coney Island

Comerciantes esperan ‘hacer su agosto’

Pero más allá de la alegría y el gozo por las atracciones a disposición de los neoyorquinos y los turistas, la presidenta interina de la Corporación de Desarrollo Económico, Rachel Loeb, destacó que la reapertura de Coney Island es un impulso a la economía y una gran noticia para negocios y vendedores del área, que han estado con la montaña rusa en la parte más baja de sus finanzas debido al largo cierre.

“Esto traerá alivio a tantas empresas que se vieron afectadas por la pandemia y devolverá la sonrisa a los rostros de todos los neoyorquinos”, dijo Loeb.

Y ese mismo sentimiento es el que albergan vendedores de sitios de comidas rápidas famosos como Nathan’s y comerciantes del vecindario.

“Esperamos que las cosas se compongan poco a poco, pero tengo la esperanza de que a medida que vayan pasando los días, nuestra situación esté mucho mejor, pues la reapertura del parque traerá sin duda mucha gente”, dijo Cristian Hoyer, quien vende collares y artículos de bisutería al lado del parque.

Su paisana, Ileana Luna, también compartió su alegría por el regreso a la vida de las atracciones mecánicas y se mostró optimista por lo que calificó como el comienzo de los mejores tiempos.

“Siento que esto va a impulsar mucho no solamente en Coney Island, sino a toda la ciudad, pues se puede sentir ya que la gente está saliendo más y es necesario que demos esos pasos hacia mejores condiciones y poder volver a trabajar dentro de la normalidad”, dijo la mexicana.

Y mientras terminaba de asar sus elotes, a un lado a la bajada del malecón, la ecuatoriana Rosa Noma,  solo pidió que los tiempos venideros traigan prosperidad y alegría, pero también mucho apoyo para los trabajadores más vulnerables del sector.

Cristian Hoyer, comerciante de Coney island

“Me alegra mucho que venga más gente, porque va a haber más ventas, pero ojalá nos dieran más permisos a gente como yo, que se gana la vida de manera honrada, para que no nos moleste la policía ni nadie y podamos salir adelante todos”, dijo la joven vendedora, con los rudos de la montaña rusa y el ciclón de fondo y risas de los niños.

Coney Island volvió y el deseo de ella y de muchos es que sea para siempre y que los hierros de las atracciones no se vuelvan a callar. Que la pandemia se acabe y que la Gran Manzana vuelva a parecerse un poco a lo que era antes o que, como las atracciones del parque de diversiones, regrese con una versión mejorada.

Normas para visitantes de las atracciones de Coney Island