Lo que el aceite de oliva puede hacer por la salud del corazón

El aceite de oliva es oro líquido para la salud cardiovascular. Su contenido en grasas saludables afecta positivamente el colesterol bueno y combate la inflamación, asociada con la arterioesclerosis es responsable de un gran número de enfermedades cardíacas

Lo que el aceite de oliva puede hacer por la salud del corazón
El aceite de oliva brilla por su contenido en ácido oléico, un tipo de grasa monoinsaturada que regula los niveles de colesterol.
Foto: Imagen de Steve Buissinne en Pixabay / Pixabay

Existen tantas bondades entorno al maravilloso y único aceite de oliva, que nos tomaría páginas enteras hablar de ello. No en vano es considerado el alimento estrella del mediterráneo y una de las fuentes grasas más benéficas, es deliciosamente versátil y un básico en toda dieta saludable. A estas alturas es muy probable que sepas que las lipoproteínas de alta densidad (HDL), comúnmente conocidas como “colesterol bueno”, pueden mantener las células sanas. Y el aceite de oliva es simplemente uno de los alimentos que más afectan positivamente los niveles de HDL en el cuerpo. 

Con base en ello no es ninguna novedad decir que el aceite de lo oliva es el mejor alimento para la salud cardiovascular. Según la Asociación Estadounidense del Corazón, el HDL puede combatir la inflamación y con ello potencialmente nos protege contra eventos cardíacos peligrosos. Además es bien sabido que la inflamación crónica es el origen de la mayoría de las enfermedades degenerativas, como la diabetes, obesidad, padecimientos neurológicos, autoinmunes y por supuesto cardíacos. 

Un estudio publicado recientemente en Circulation, encontró que el HDL es mejor para combatir la inflamación en algunas personas que en otras. Con base en ello comprobó que entre mayores sean sus efectos, será menos probable que las personas sufran un ataque cardíaco u otro evento cardiovascular peligroso. Si bien esto no quiere decir que hay que consumir cantidades excesivas de aceite de oliva, es un hallazgo que nos invita a integrarlo de manera armoniosa en la alimentación diaria ¡Tal cual lo sugiere la dieta mediterránea! 

También la Fundación Española del Corazón (FEC) se suma a las revelaciones y reconoce que la ingesta diaria de aceite de oliva es clave para proteger la salud cardiovascular ¿La razón? Su destacada composición en ácidos grasos y sus componentes antioxidantes, crean un efecto protector ante la arterioesclerosis y reducen los niveles de colesterol LDL (malo). Además otra de las múltiples propiedades saludables del aceite de oliva es su capacidad de disminuir la presión arterial.

Se podría decir que el aceite de oliva es el jugo de aceitunas más puro que existe, es por ello que resulta un ingrediente fundamental para seguir una alimentación equilibrada y saludable. En concreto aporta los elementos esenciales para el correcto funcionamiento del motor principal del organismo: el corazón. El aceite de oliva virgen es un alimento completo con un alto contenido en sustancias antioxidantes y vitaminas, además también es rico en otros compuestos naturales como los carotenos y polifenoles, poderosos antioxidantes que ayudan a prevenir la aparición de enfermedades crónicas y cardiovasculares.

Cabe mencionar que los polifenoles son sustancias conocidas por su poder antiinfamatorio y antitrombótico, propiedades que le confieren al aceite de oliva un efecto cardioprotector ante la arterioesclerosis. Además promueven el proceso de estrechamiento y endurecimiento de las arterias, que se da con la edad debido a la perdida natural de elasticidad. Cabe mencionar que la arterioesclerosis es responsable de un gran número de enfermedades cardiovasculares, como es el caso de: la angina de pecho, infarto de miocardio, hipertensión arterial y enfermedad vascular periférica.

El aceite de oliva también es rico en ácido oleico, un tipo de grasa monoinsaturada que ejerce una acción beneficiosa en los vasos sanguíneos, reduciendo los niveles de colesterol LDL (malo) en sangre y aumentando el colesterol HDL (bueno). Con base en ello la recomendación médica por excelencia nos invita a sustituir el consumo de grasas saturadas por grasas insaturadas, es un hábito alimenticio que contribuye a mantener niveles normales de colesterol sanguíneo. Tanto el ácido oleico como el ácido omega-3 son grasas insaturadas, de tal modo que seguir las bases del estilo de vida mediterráneo y utilizar aceite de oliva como principal grasa en la dieta ¡Es la mejor manera de cuidar al corazón!

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