Scott Stringer en busca de la Alcaldía de NY: “Solo denme una oportunidad”

El actual contralor, quien creció en una familia de padrastro boricua, asegura tener el mejor plan para recuperar a Nueva York, y niega las acusaciones de acoso sexual, presuntamente ocurridas hace más de 20 años

El actual contralor de la Ciudad, Scott Stringer, asegura que la comunidad latina conoce su experiencia, su integridad y su apoyo, por lo que ganará las elecciones del 22 de junio
El actual contralor de la Ciudad, Scott Stringer, asegura que la comunidad latina conoce su experiencia, su integridad y su apoyo, por lo que ganará las elecciones del 22 de junio
Foto: Edwin Martínez / Impremedia

A sus 61 años y con un currículo en el que presume de credenciales impecables de alto rango, como organizador comunitario, asambleísta estatal en Albany, presidente del condado de Manhattan y, actualmente, Contralor municipal, Scott Stringer asegura ser el indicado para llevar las riendas de la ciudad de Nueva York a partir del 2022, cuando se vaya Bill de Blasio.

A pesar de contar con el apoyo de varios sectores que respaldan su candidatura, quienes lo definen como la figura progresistas más prominente entre los 8 contendores opcionados a la Alcaldía, Stringer, padre de dos niños de 9 y 7 años, y criado entre latinos de Washington Heights, (con padrastro boricua), está lidiando con espinas en los últimos días de la contienda.

A la denuncia de presunto acoso sexual por hechos ocurridos hace 20 años, que parecieron no haber tumbado sus aspiraciones, pues sigue arriba en las encuestas, ahora se suma una segunda acusación de comportamientos inapropiados, hecha por una exempleada suya, Teresa Logan, cuando tuvo un bar en 1992, llamado Uptown Local.

Stringer habló con El Diario NY antes de salir a la luz la nueva denuncia, y no solo defendió ser un hombre intachable, que jamás ha acosado a una mujer, sino que pidió una oportunidad a los electores para llevar a la Gran Manzana por un camino donde su norte será el trabajo por la vivienda asequible, los derechos de los trabajadores, una reforma a las escuelas con educación de calidad igualitaria para todos, y protecciones a inmigrantes e indocumentados.

De llegar a ser Alcalde, ¿qué hará usted por los inmigrantes indocumentados?

“Yo sé que por las leyes federales discriminatorias, hay muchos fondos federales que vendrán para la reconstrucción post-pandemia de la Ciudad, que no van a estar disponibles para ayudar a personas indocumentadas. Y voy a asegurarme de que el presupuesto de la Ciudad resuelva ese vacío, tanto en asuntos de educación, como en los pequeños negocios y el desarrollo económico para que vaya a las comunidades que tengan esa brecha, porque somos una Ciudad Santuario. Y yo sé cómo hacerlo, porque soy el Contralor de la Ciudad. Así que yo sé dónde está el dinero. Yo sé cuál es el presupuesto de la Ciudad y sé cómo usarlo”.

¿Por qué usted piensa que es mejor opción para Nueva York que sus contrincantes?

“Primero que todo, yo soy un chico de esta ciudad. Yo crecí en Washington Heights, yo vi lo que pasaba en los años 70’, cuando había 2,000 asesinatos al año, cuando el tren A estaba repleto de crimen. Yo fui a las escuelas públicas. Yo estoy educando a mis niños aquí. Yo vengo de una familia diversa. Crecí con mi padrastro, de 93 años, que ahora está en Puerto Rico, pero que cuando esto pase espero que regrese. Yo tengo raíces fuertes en la comunidad latina, no solo de ahora sino por décadas. La gente habla de terrenos y zonificación, de cómo crear vivienda asequible, de cómo trabajar con planes de organizaciones comunitarias, y yo hice ese trabajo como Presidente de condado. Y como Contralor de la Ciudad, sé dónde el dinero se está desperdiciando. Le salvé a la Ciudad $2,000 millones en refinanciamiento de deudas (…) Nadie tiene mi record”.

Todos los candidatos se venden como la mejor opción, pero ¿qué planes concretos ofrece usted para NY?

“Realmente lo que me distingue a mí, es que tengo planes de gobierno. Voy a construir vivienda para personas de bajos recursos. No podemos sacar a las personas de los refugios hasta que apoyemos la creación de vivienda, y voy a hacerlo, accediendo a las propiedades vacantes, dándole esos terrenos a la gente, dándoselos a organizaciones comunitarias para construir las viviendas que necesitamos. Sobre los niños, soy el único candidato que tiene a sus niños estudiando en escuelas públicas de la Ciudad: tengo un niño de 9 y otro de 7, que están en tercer y segundo grado, y tengo un plan para triplicar el número de niños en guarderías subsidiadas, porque tenemos que hacerlo. Voy a poner dos maestros en salones de clases desde Kínder hasta 5 grado. $300 millones para hacer eso. Y vamos aumentar los programas de educación después de la escuela . Tenemos que hacer que la educación sea igual para todos, porque ahora la educación funciona dependiendo del código postal donde se esté y eso no está bien.

¿Y cómo hacer que la educación sea de calidad para todos?

“Tenemos que tener un Alcalde que entienda cómo arreglar el Departamento de Educación, que se gasta el presupuesto en consultores y burocracia, y el dinero no termina viéndose invertido en los salones de clase. Necesitamos más servicios mentales en las escuelas, quiero 2,300 trabajadores sociales, quiero asegurar que los niños reciban todos los recursos y tutores que quedaron rezagados.

Usted recibió acusaciones de acoso sexual y eso generó dudas entre votantes. ¿Qué les dice?

“Esas son alegaciones de hace 20 años, llenas de muchas inconsistencias, y nada comprobado. Yo he respondido a cada pregunta. Y la gente me cree. La comunidad latina me conoce, conoce mi integridad y eso se ha visto reflejado en las encuestas. Solo denme una oportunidad. Tengo el apoyo de muchos sindicatos laborales, miles de voluntarios latinos, mi propia familia está haciendo campaña cada día y no oigo de ningún miembro de la comunidad que ellos duden de mi integridad y honestidad.”

Líderes progresistas lo abandonaron tras las denuncias de acoso. ¿Eso no le quita fuerza a sus aspiraciones?

“No, para nada. Creo que ellos tenían que tomar sus propias decisiones políticas (los que le quitaron su apoyo), y hacer lo que fuera mejor para ellos. Los políticos toman las decisiones que sean mejores para ellos, pero la gente, que sigue conmigo, es gente que es muy influyente”.

Candidatos progresistas dicen que debido a ello, usted debería renunciar. ¿Ha pensado en esa posibilidad?

“No, porque tengo el apoyo de la gente. Creo que si la gente quiere a un líder que tenga experiencia y que tenga una visión para recuperar a la Ciudad, ellos saben que yo soy el candidato indicado. Voy a estar listo desde el día 1. Y creo que estamos en un momento muy difícil, donde perdimos a 32,000 personas en la ciudad, 600,000 trabajos. La gente sabe que no es el momento para tener un alcalde novato sin entrenamiento”.