Vacunas contra el COVID-19 para adolescentes, infórmate y no te guíes por el miedo 

La eficacia de la vacuna entre los adolescentes de 12 y los 15 años es casi del 100%. ¡No dejes de proteger a tu adolescente contra el COVID-19 por falta de información! Sigue leyendo para obtener más detalles.

Vacunas contra el COVID-19 para adolescentes, infórmate y no te guíes por el miedo 
La vacuna podría ayudar a los adolescentes a volver a la escuela, a participar en los deportes, en el coro de la escuela y en una serie de actividades con amigos que extrañan y necesitan.
Foto: ROBYN BECK / Getty Images

Los adolescentes entre los 12 y los 15 años ya pueden recibir la vacuna contra el COVID-19 de Pfizer-BioNTech en los Estados Unidos, y esta misma semana la compañía Moderna anunció que su vacuna es “segura y altamente efectiva en los jóvenes de los 12 a los 17 años”. Se estima que Moderna presentará el resultado de sus estudios a la FDA a principios de junio.

Definitivamente, estas son muy buenas noticias para las familias con adolescentes, ya que este es un paso más que facilita el regreso a clases y nos acerca al control de la pandemia en este país.

Por otro lado, los estudios clínicos en los niños de 6 meses a 11 años están en curso, y los expertos piensan que para septiembre de este año completarán las investigaciones necesarias para que se apruebe el uso de la vacuna Pfizer en este grupo.

Desde luego que necesitamos la disponibilidad de la vacuna para todas las personas en todo el mundo, no sólo en Estados Unidos. Y tan importante como la disponibilidad, es que las personas se pongan la vacuna y vacunen a sus hijos para lograr la inmunidad de grupo o inmunidad de rebaño y realmente lograr controlar la pandemia.

En una encuesta reciente en EE. UU. por la compañía Invisibly, en que les preguntaron a 1,258 padres si pensaban vacunar a sus adolescentes, el 53% dijo que eventualmente los vacunarían, pero sólo el 26% dijo que lo haría inmediatamente. Esto es similar a un estudio previo realizado por la Indiana University, en donde encontraron que más de una cuarta parte de los padres no vacunarían a sus hijos. Las razones que dieron incluyeron la diseminación tanto de información correcta como de desinformación politizada acerca de los posibles efectos secundarios.

Entre los padres indecisos hay aquellos que esperan reunir más información y posiblemente cambien de opinión, como han cambiado de opinión muchos adultos que al inicio estaban indecisos acerca de ponerse la vacuna ellos mismos. Pero también existen las personas que siempre han estado en contra de todas las vacunas o que lo hacen por razones políticas en vez de basar sus decisiones en la evidencia científica, o que tienden a creer declaraciones que les son familiares, sin importar si son verdaderas o no porque lo leyeron en el internet o lo escucharon en la única fuente de donde obtienen su información (en vez de escuchar a los expertos).

Los miedos de algunos padres acerca de la rapidez con la cual se fabricó la vacuna son infundados ya que se basó en los avances de la ciencia de al menos una década; los miedos acerca de la posibilidad de que la vacuna cause infertilidad tampoco son ciertos y se basan en desinformación que se ha diseminado por los medios sociales. La vacuna funciona a través del ARN (RNA) mensajero, y no tiene nada que ver con las hormonas, los genes y/o la fertilidad.

Qué debemos saber sobre la vacuna Pfizer para los jóvenes de entre 12 y 15 años

La vacuna que recibirán estos adolescentes es la misma que han recibido los adultos. La dosis también es la misma (dos vacunas en un intervalo de tres semanas entre una y otra). Es muy importante que reciban las dos vacunas para que se logre la protección contra la infección por el virus del COVID-19 que es casi del 100%. Aún mejor que en los adultos.

Algo que debe ayudar a los padres a tener confianza en la vacuna es el resultado de los ensayos clínicos, la efectividad de la vacuna y su seguridad. Además, el hecho de que ya la han recibido cientos de millones de personas, incluyendo adolescentes de 16 a 18 años, sin problemas importantes.

Estudio clínico y resultado

En el estudio clínico de 2,300 adolescentes de entre 12 y 15 años, la mitad recibieron las vacunas y la mitad recibieron placebo. En los que recibieron las vacunas, nadie desarrolló el COVID-19, y cuando midieron los niveles de anticuerpos en su sangre, todos formaron un porcentaje elevado de anticuerpos contra la infección. Mientras que seis de los que recibieron el placebo en vez de la vacuna se infectaron con el virus del COVID-19.

Efectos secundarios

Los efectos secundarios de la vacuna, cuando se presentaron, fueron muy similares a los que se ven en los adultos: dolor en el lugar de la inyección, cansancio, dolor de cabeza, escalofríos, dolores musculares y fiebre. Generalmente duraron de uno a tres días y fueron más frecuentes después de la segunda dosis. No eran causados por el virus, ya que la vacuna no contiene el virus y no puede causar la infección. Se deben a la respuesta del sistema inmunitario o inmunológico (de defensa) cuando está formando los anticuerpos. Sin embargo, se pueden formar anticuerpos y no tener ningún efecto secundario.

Los efectos secundarios a las vacunas, cuando se presentan, generalmente ocurren en los primeros días (habitualmente las primeras 6 semanas). Por seguridad, se continuarán monitorizando los efectos secundarios potenciales de las vacunas contra el COVID-19 pero, hasta ahora, no se han reportado ningunos otros efectos secundarios en los cientos de millones de personas que han recibido las vacunas basadas en el RNA mensajero que es la base de la vacuna Pfizer.

La única contraindicación es la historia de una alergia severa (anafilaxia).

Los adolescentes han sufrido mucho con la pandemia. Aunque no han sido afectados tan severamente por la enfermedad, ni han requerido hospitalización con la misma frecuencia que otros grupos, les ha afectado desde el punto de vista de su desarrollo social y su salud mental. La vacuna podría ayudarles a volver a la escuela, a participar en los deportes, en el coro de la escuela y en una serie de actividades con amigos que extrañan y necesitan. Además, si estuviesen expuestos a una persona con COVID-19, dos semanas después de haber completado la segunda vacuna, ya no necesitarían el aislamiento de la cuarentena que necesitan en este momento.

Las vacunas contra el COVID-19 son un logro científico notable que debemos, lejos de temer, celebrar. Es nuestra mejor esperanza para salir de la pandemia. Afortunadamente en este momento tenemos el privilegio en Estados Unidos de poder obtener la vacuna gratuitamente, independientemente del estado migratorio y, en este momento, incluyendo a los adolescentes de 12 a 15 años. No lo desperdiciemos. Y esperemos que muy pronto las vacunas se distribuyan en todos los países del mundo para que todas las personas sin excepción tengan la misma oportunidad.

-Aliza A. Lifshitz, conocida por su amplia trayectoria en los medios hispanos como la Dra. Aliza, es la experta de salud de la cadena de televisión educativa para la comunidad hispana HITN.  En HITN es anfitriona del bloque diario de programación Vida y Salud, un espacio en el que comparte información y herramientas a los hispanos para llevar vidas más saludables y comunicarse mejor con sus doctores.