Activistas hispanos del colectivo gay en Nueva York tratan de visibilizar el drama de quienes emigran forzosamente para salvar sus vidas

En el Mes del Orgullo Gay, coaliciones ponen en primer plano a hispanos que siguen huyendo de sus países por tener una orientación sexual o identidad de género diversa

Activistas hispanos del colectivo gay en Nueva York tratan de visibilizar el drama de quienes emigran forzosamente para salvar sus vidas
Yonatan Matheus y Wendel Oviedo fundaron la Red de Apoyo América Diversa en la Gran Manzana.
Foto: Fernando Martínez / Impremedia

Por décadas las luchas de la comunidad LGBTQI, (lesbianas, gays, bisexuales, transgénero, queer, no binarios, inconformistas y pansexuales) lideradas desde la ciudad de Nueva York, estuvieron vinculadas a reinvindicaciones como el matrimonio igualitario, el derecho a la adopción, beneficios de igualdad en el trabajo y la salud, y toda una secuencia de batallas ya ganadas.

Pero en el amplio universo de esta comunidad en la Gran Manzana, especialmente de quienes siguen emigrado de manera forzada huyendo de espantosas persecuciones en países latinoamericanos, existen todavía grandes desafíos. Incluso, en algunos casos, poder sobrevivir.

Y este junio, cuando se celebra el Mes del Orgullo Gay en Nueva York, es oportuno para algunas coaliciones visibilizar cómo centenares de miembros de este colectivo que han huido de la violación de sus Derechos Humanos, ataques y discriminación, ahora protagonizan situaciones distintas, pero igualmente retadoras: se encuentran en centros de detención de ICE o tratando de resolver su situación migratoria.

En esta línea de reflexión, se encuentra Yonatan Matheus, confundador de la red América Diversa, un activista venezolano de 42 años que salió de su país natal tras haber sido amenazado de muerte, por ser militante activo de campañas de la reinvindación de los derechos del colectivo gay y trans. Ahora en la ciudad de los rascacielos, promueve herramientas para aligerar la carga emocional de la comunidad LGBTQI, hispana, refugiada y solicitantes de asilo.

“Nos conectamos con el slogan de este año de la organización del ‘Orgullo NYC’ que dice ‘la lucha continúa’, como una vía para resaltar el drama de latinos que se encuentran en un territorio más seguro para mostrar su identidad sexual y expresión de género, pero viven bajo el sombrío camino que impone poder regularizar su situación migratoria”, subrayó.

Matheus pone en relieve la urgencia de dar a conocer recursos de salud mental y enlaces con organizaciones que ofrecen soporte legal, en un momento en el cual muchas personas de este colectivo siguen huyendo de la discriminación y sistemas políticos criminales de sus países, inclusive de la violencia y la amenaza de su propia familia.

Yonatan Matheus: “Debemos visibilizar el drama de los refugiados y los migrantes forzados de nuestro colectivo”. (Foto: F. Martínez)

“Mi padre me quería matar”

Tal es el caso del nicaragüense Santiago Soto, de 25 años, hoy residente de un refugio en Brooklyn, quien cruzó la frontera evadiendo no solo un régimen y una sociedad homofóbica, sino la amenaza “extrema” de su propio padre.

“Por más que lo oculté mi padre descubrió que me gustaban los chicos. Me golpeó salvajemente. No me dio opción. Me insistió que si no me convertía a hombre él mismo se iba a encargar de desaparecerme, porque él no toleraría esa vergüenza”, narró el joven.

El centroamericano que se ha dedicado a trabajar en restaurantes desde que llegó a la Gran Manzana, narra que halaga el espíritu de libertad que encontró en estas calles, pero sugiere a los grandes organizadores del ‘Orgullo’ a centrarse en otros objetivos, porque hay personas de este colectivo, como las trans, quienes son víctimas del tráfico humano y quienes “estamos lidiando con el hecho de no tener papeles” que la vida se nos hace “un infierno” doblemente “por ser diferentes”.

“Creo que se terminó la etapa de estar peleándose con la policía por el protagonismo de una marcha. En mi opinión se debería dirigir la mirada a los miembros de nuestro colectivo que siguen llegando porque es imposible vivir con dignidad en nuestros países. Obviamente la vida de cualquier inmigrante que empieza de cero es dura, pero nosotros por ser gay, latinos y que venimos huyendo por salvar nuestra vida, todo es más complicado“, apuntó Santiago.

¿Cuántos como Santiago viven hoy en la Gran Manzana con el peso de una amenaza de muerte de su país de origen que lo obligó a emigrar forzosamente?  ¿Cuáles son los desafíos que tienen para regularizar su situación migratoria?¿Cómo pudieron enfrentar la crisis de la pandemia? Son preguntas, todavía sin respuestas.

Wendel Oviedo, cofundador de América Diversa: “El reto es seguir educando para superar estigmas que existen hoy entre los hispanos” (Fernando Martínez)

El reto es educar a las familias hispanas

A juicio de Wendell Oviedo, de 29 años, un venezolano identificado como una persona no binaria,  que también escapó forzosamente hace cinco años de la crisis humanitaria y de Derechos Humanos que agobia a la nación suramericana, el reto sigue siendo la educación para superar estigmas.

El joven cofundador de la red América Diversa estima que las campañas de este movimiento deben siempre llevar el sello de la educación para la no discriminación por la orientación sexual e identidad de género, especialmente dirigidas a familias hispanas que conviven en nuestros vecindarios.

“Todavía hoy en 2021, dependiendo del área de la ciudad en donde te muevas, puedes ser blanco de acciones de rechazo. Debemos avanzar en muchos aspectos para apoyar a los miembros de nuestro colectivo más vulnerables por su situación migratoria, pero también para superar estigmas que no han desaparecido a pesar de los avances de la lucha LGBTQI”, concluye Oviedo.

Con el peso de amenazas de muerte en su país, Wendell tiene ahora la empatía suficiente para entender cómo seguir apoyando la creación de recursos de apoyo desde la red América Diversa, para un segmento muy específico: latinos refugiados, solicitantes de asilo y migrantes de la comunidad LGBTQI.

Y es que la homofobia y la transfobia cobra vidas en América Latina. En el informe ‘El prejuicio no conoce fronteras’ publicado por Sin Violencia LGBT, demuestra que 20 personas fueron asesinadas cada mes entre 2014 y 2020 por tener una orientación sexual o identidad de género diversa.

Marchas y contramarchas en tiempos de COVID-19

Por segundo año consecutivo el Mes del Orgullo LGBTQIA   en la ciudad de Nueva York no incluirá multitudinarias marchas. La pandemia del COVID-19 aunque se mantiene a raya, todavía obliga a eventos más reducidos para seguir manteniendo controlados los contagios en un verano en que las autoridades de la Ciudad han decretado de “nueva normalidad”. Pero todavía sigue siendo muy pronto para las marejadas humanas que por 50 años han celebrado la existencia de este colectivo.

El  popular festival y marcha de Queens, el cual por décadas ha puesto el acento en celebrar la identidad LGBTQIA de minorías como las hispanas, este año tampoco se realizó en la primera semana de junio.

“Hemos recibido muchas preguntas sobre nuestra marcha, realmente no tendremos nuestro evento normal de junio ni en persona, ni virtual”, destacaron los organizadores en un comunicado.

En cambio, se organiza el denominado ‘Verano del orgullo’ que incluye tres eventos, en junio, julio y agosto. El primero será un panel virtual, luego se realizará un documental sobre esta parada en Jackson Heights y por último se proyecta efectuar una marcha en agosto.

“Sabemos que esta no es la época normal del año para una marcha, ¡pero nunca es un mal momento para celebrar a nuestra comunidad! Queremos hacerla en un momento que sentimos que será más seguro para nuestra comunidad”, agregó la comunicación.

El criterio de los organizadores es que al transcurrir más semanas, la cobertura de la vacunación será más amplia.

Justamente al arranque del mes del orgullo LGBTQIA, las autoridades de Salud reportaron el primer día “cero muertes” desde que surgió esta crisis de salud pública, y un alcance de la inmunización al brazo de más del 55% de los adultos de la Gran Manzana. Pero también un estancamiento en el ritmo de la vacunación.

La Gran Manzana reúne a un amplio colectivo de la comunidad gay.

Otra controversia, 52 años después

Los organizadores de la Gran Marcha del Orgullo Gay de Nueva York que cada año inunda con carrozas, desfiles y miles de participantes la Quinta avenida y otras calles de Manhattan, decidieron una vez más que la edición de este año, que se realizará el próximo 27 de junio, será una combinación de eventos presenciales y virtuales, para cumplir con las pautas de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC).

Estas festividades que elevan las banderas de la diversidad en la ciudad de Nueva York, de manera creciente han sido una de las convocatorias que concentra al mayor número de personas en todo el país.

Durante la conmemoración de los 50 años de la revuelta de Stonewall en el 2019, cinco millones de personas participaron en los diversos eventos que se programaron para el último fin de semana de junio,  pero se estima que hubo una asistencia de cuatro millones solamente a la Marcha Mundial NYC.

Cincuenta y dos años después de ese enfrentamiento entre activistas y policías en el icónico bar Stonewall Inn del Bajo Manhattan, que marcó el primer grito más resonante al mundo de las luchas por los derechos de la comunidad LGBTQIA, todavía ciertas posiciones de algunos grupos en contra del Departamento de Policía de la Ciudad de Nueva York (NYPD) siguen causando controversia.

Los organizadores de los eventos del orgullo de la ciudad de Nueva York (NYC Pride) prohibieron a la Policía y otras fuerzas del orden marchar en su desfile anual hasta al menos el 2025. También buscarán mantener a los oficiales en servicio a una cuadra de la celebración en sus próximas ediciones.

En su declaración, ‘NYC Pride’ instó a los miembros de las fuerzas del orden a “reconocer su daño y corregir el rumbo en el futuro”.

“La sensación de seguridad que las fuerzas del orden deben brindar puede ser amenazadora y, en ocasiones, peligrosa para aquellos en nuestra comunidad que a menudo son atacados con fuerza excesiva, con o sin razón”, dijo el grupo.

El activista Robert González pondera como un “error” excluir a NYPD. (Foto: F. Martínez)

En aceras distintas

Detrás de esa decisión hay un amplio ‘arcoíris’ de posiciones encontradas.

En efecto, Robert González, un activista venezolano que por 25 años ha batallado por los derechos LGBTQIA de las comunidades hispanas en Nueva York, rechazó esa postura, a la cual le puso el título de “discriminatoria”.

“Justamente como comunidad tenemos décadas exigiendo inclusión, entonces en un momento en el cual el NYPD ha tenido gestos y avances concretos de cambio, nuestra respuesta no puede ser la exclusión a un grupo que se identifica con nuestra bandera. Es momento de sumar, no de restar”, argumentó.

González agrega que el solo hecho que la Uniformada neoyorquina tenga en sus filas agrupaciones de funcionarios identificados con las siglas de la diversidad, es una “poderosa señal” que  sus valores no son los mismos de hace 50 años.

“No quiero decir con esto que ahora no existan oficiales, como individualidades, que sigan agrediendo y persiguiendo a la comunidad trans de las minorías. Pero ese es el trabajo de defensa que debemos hacer como activistas, no la exclusión de toda una institución”, concluyó el activista.

Con la crisis de salud mental y de violencia que amenaza a la Gran Manzana en todos los rincones, aduce González, hay que coordinar con más agudeza estrategias de seguridad, aunque los eventos sean más reducidos.

“El mensaje en este instante de que la policía estará a cuadras de nuestros eventos podría ser un provocación peligrosa”, remató.

En contraste, la salvadoreña trans ‘Lorena’, de 28 años, quien vive en Jackson Heights desde 2015, tiene otra experiencia que la obliga a pensar diferente.

“Hace dos años los jefes de NYPD pidieron perdón públicamente por las agresiones a nuestro colectivo, pero la persecución a las mujeres trans de la Aavenida Rooselvet, en Queens, no han terminado”.

‘Lorena’ narra que el solo el hecho de caminar identificada como mujer transgénero y ropa provocativa por algunas calles, ser latina o negra, sigue siendo en el 2021 una “carnada” para ser “criminalizada”.

Entre tanto, la detective Sophia Mason, portavoz del NYPD, dijo a medios locales que el trabajo anual de la Uniformada para garantizar una temporada del orgullo segura y agradable ha sido acogida cada vez más positivamente por sus participantes.

“La idea de que nuestros oficiales sean excluidos es desalentadora y va en contra de nuestros valores de inclusión y tolerancia. Todavía estaremos allí para garantizar la seguridad del tráfico y el buen orden durante este evento que suele ser enorme y complejo”, acotó.

El dato:

  • 400 grupos comunitarios coexisten en la ciudad de Nueva York, para ofrecer sistemas de apoyo e informar sobre diferentes recursos.

Conecta con ayuda:

  • The Center es una organización que empodera a los miembros de la comunidad Lesbianas, gays, bisexuales y transexuales de la ciudad de Nueva York para liderar vidas exitosas. Si necesitas apoyo conecta con gaycenter.org
  • Si eres miembro del colectivo LGBTIQ hispano  e inmigrante forzado y vives en Nueva York y quieres participar en grupos de apoyo conecta con la Red América Diversa a través del correo: amediver@gmail.com
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