Inflación y pandemia, malas compañías

Están caros los alimentos, además del valor de la factura de la energía y eso que apenas empieza el verano

Los precios han subido.
Los precios han subido.
Foto: Mario Tama / Getty Images

Como esta semana estuvimos concentrados en las elecciones primarias en las que todo indica que Eric Adams será el candidato demócrata a la alcaldía de Nueva York en las elecciones de noviembre, se escapó un detalle importante que afecta a todos como es la inflación en los Estados Unidos.

Y no es para menos, según las estadísticas oficiales el costo de los precios básicos creció 0,6% en mayo y ahora es del 5% anual, mientras los gurús del Banco de la Reserva Federal habían proyectado apenas un 2%.

Jeremy Powell, presidente de la FED cree que, aunque es cierto que se trata del mayor porcentaje anual desde la crisis económica de 2008, todavía no hay de qué preocuparse, porque los precios volverán por su ruta a la baja y la inflación no se extenderá por mucho tiempo.

El problema es que supuestamente estamos ad-portas de salir de la pandemia del coronavirus y la mala racha económica afecta todos los bolsillos, justo cuando se espera que aumente la demanda y el gasto del dinero del estímulo federal por la pandemia.

Los altos precios de los productos básicos de la canasta familiar son un castigo más para los neoyorquinos que ya perdieron sus empleos, están a punto de quedarse sin las ayudas o subsidio del desempleo y pronto enfrentarán el drama del fin de la moratoria o plazo para el pago del arriendo que el Gobernador Andrew Cuomo decretó para evitar que miles de familias se quedaran sin hogar.

Pero además, también la economía necesita estabilidad en la inflación para poder enrutarse hacia el crecimiento y que se genere más riqueza con nuevos empleos.

Recordemos que al final de la pandemia habrá muchos negocios o pequeñas y medianas empresas a los que no habrá puesto para volver porque cerraron por el Covid-19.

Están caros los alimentos, además del valor de la factura de la energía y eso que apenas empieza el verano y hasta la gasolina subió, lo que incrementa el costo del transporte de pasajeros y los productos que se venden en tiendas y supermercados.

Es posible que esos precios bajen cuando las cosas comiencen a mejorar, pero hay alzas que se quedarán como el costo de la vivienda.

Además, hay que incluir el fenómeno de la escasez de mano de obra y el incremento de salarios para retener a los trabajadores, que al final se reflejarán en los precios de todos los productos de esa cadena de productividad y consumo. 

Como quien dice esperemos que la FED tenga la razón y la inflación no se quede tanto rato.

Sofía Villa es Producer Writer UnivisionNY. Esta columna fue preparada a título personal por la autora y sus opiniones no representan a Univision Communications Inc.