Nueva York se une al día de acción nacional para presionar por un camino a la ciudadanía para 11 millones de indocumentados

Miles de trabajadores esenciales, activistas y líderes comunitarios marcharon este viernes por el Puente Washington repudiando la medida contra DACA y presionando por una reforma migratoria integral

Líderes de 100 coaliciones y miles de inmigrantes de NYC claman ser incluidos en el Plan de Infraestructura.
Líderes de 100 coaliciones y miles de inmigrantes de NYC claman ser incluidos en el Plan de Infraestructura.
Foto: Fernando Martínez / Impremedia

¡Joe Biden escucha, estamos en la lucha. Congreso escucha aprueben la reforma!

La anterior consigna fue elevada al unísono este viernes por miles de manifestantes en demostraciones que se hicieron a la misma vez en varias ciudades del país, como parte de un ‘día de acción nacional’ y en medio de las trabas que siguen apareciendo en las negociaciones entre demócratas y republicanos en el Congreso para facilitar el camino a la ciudadanía a 11 millones de inmigrantes indocumentados.

En la ciudad de Nueva York se convocó a 1,000 trabajadores esenciales inmigrantes, dirigentes comunitarios y funcionarios electos, quienes marcharon desde el Bajo Manhattan hasta Brooklyn, a través del Puente Washington, en una acción de presión que se replicó en Nueva Jersey, Washington D.C, Chicago y Filadelfia. Los ánimos de las protestas estuvieron caldeados por la decisión judicial de la semana pasada de poner fin al programa de Acción Diferida de Llegados en la Infancia (DACA).

Uno de los centenares de manifestantes de la Gran Manzana fue el joven mexicano Many Farfán, quien llegó al país cuando tenía siete años. Este inmigrante no tuvo la opción de aplicar al programa DACA, aún así, acaba de culminar sus estudios de arquitectura, pero todos sus proyectos de ejercer su carrera se encuentran estancados, porque no puede contar con un permiso de trabajo.

“Estoy aquí como millones que sólo queremos la oportunidad de legalizarnos. Durante la pandemia fui esencial, pues no paré nunca de trabajar en la industria de los restaurantes. Hoy le exigimos al Gobierno federal que cumpla su promesa de abrir una opción para que los inmigrantes honestos e incluso con estudios universitarios, puedan optar por la ciudadanía”, reclamó Many quien es activista de la organización Make The Road Nueva York (MRNY).

Por tercera vez en lo que va de año inmigrantes toman las calles de la Gran Manzana para exigir “reformas”. Foto: F. Martínez

Nueva York en la batalla

Es la tercera vez en lo que va de año que más de 100 organizaciones de Nueva York, que defienden los derechos de los inmigrantes, presionan con actos de calle para que el paquete legislativo de infraestructura, propuesto por el presidente Biden, incluya un camino a la ciudadanía para al menos cinco millones de trabajadores esenciales indocumentados, que no abandonaron sus puestos durante la pandemia, también para los beneficiarios de DACA y del Estatus de Protección Temporal (TPS).

La propuesta de ley de Infraestructura de $1.2 billones tiene como prioridad abordar el cambio climático, renovar el transporte y los servicios públicos, para lo cual se requiere en los próximos años la disponibilidad de mano de obra para cumplir con proyectos ambiciosos.

Los activistas proinmigración demandan que parte de ese crecimiento que proyecta el país, en la próximas décadas, dependerá de trabajadores inmigrantes que hoy se encuentran en la oscuridad por las trabas para regularizar su situación.

Este miércoles, el anteproyecto de inversión de volvió a estancar por diferencias entre congresistas demócratas y republicanos. Todo indica que tan pronto como el próximo lunes ambas bancadas puedan reiniciar sus negociaciones para llevar adelante este plan.

El otro ‘combustible’ que movió a cientos de activistas de las principales ciudades del país a tomar de manera pacífica y simbólica las calles fue el dictamen de un juez federal de Texas que puso un freno al programa DACA, por argumentar que violó la ley estadounidense cuando se creó en 2012 por el expresidente Barack Obama.

El joven mexicano Many Farfán terminó sus estudios de arquitectura y no tiene opción a aplicar a DACA. (Foto: F. Martínez)

Más de 50 mil jóvenes inmigrantes que solicitaron por primera vez este amparo en los últimos meses y que sus casos aún no han sido aprobados por el Gobierno fueron afectados, como muchos amigos cercanos del mexicano Angel Salazar, de 21 años y residente de Staten Island.

“Es doloroso ver a muchos de mis amigos de la escuela que estaban ilusionados con finalmente sacar sus permisos de trabajo y quedaron paralizados cuando apenas estaban organizando sus papeles. Estamos aquí para exigir al Gobierno y al Congreso que termine con esta injusticia, que le corta el futuro a gente con talento, que quiere solo trabajar”, reaccionó Angel, quien además es portavoz de la organización La Colmena.

Entre tanto, Murad Awawdeh, director ejecutivo de la Coalición de Inmigración de Nueva York, consideró  que el fallo de la semana pasada sobre DACA deja en claro que Washington “no puede seguir jugando a la política” con las vidas de inmigrantes neoyorquinos.

“Durante más de 15 meses, millones de estas familias han servido en la primera línea de una pandemia mundial, mientras vivían bajo la constante amenaza de la separación familiar. Las acciones de hoy son un recordatorio de que nuestras comunidades siempre han sido esenciales. Y no pueden esperar más para respirar libremente. Ya es hora de que nuestro país valore sus sacrificios y contribuciones”, exigió el activista.

Angel Salazar: “Es dolorosa la paralización de DACA”. (Foto: F. Martínez)

“Esto es injusto”

La trabajadora doméstica mexicana María López, residente de Brooklyn, se sumó también a esta concentración multitudinaria para dar su “voz y su valor” a miles de sus vecinos neoyorquinos, paisanos y trabajadores esenciales.

“Nosotros hacemos trabajos que nadie quiere hacer. Y son vitales para seguir moviendo la economía. La pandemia lo cambió todo y dejó claro que nosotros los inmigrantes somos esenciales. Conozco personas que son honestas, pagan sus impuestos, generan riquezas y tienen 20 y hasta 40 años aquí y no han podido hacer sus papeles. Eso es injusto para quienes dejan su sangre aquí en este gran país”, dijo emocionada la poblana.

La asambleísta estatal Jessica González-Rojas que representa a Corona -Jackson Heights, en Queens, una de las comunidades de inmigrantes más grandes del país, asegura que fue testigo de cómo sus vecinos estuvieron a la altura de las circunstancias durante lo peor de la pandemia: “El paquete de infraestructura del Presidente es la vía para lograr la legalización a millones de trabajadores esenciales. ¡Ya es suficiente!”.

Así mismo, el inmigrante colombiano José Cova, de 60 años, cruzó también el puente Washington acompañado de una marejada de sus vecinos hispanos y asiáticos de Flushing, en Queens.

“Yo estoy de acuerdo que si alguien cometió delitos y vino para acá a hacer vagabundearías no le den sus papeles. Pero yo le apuesto que más de 99% de las personas que están aquí que somos inmigrantes hemos pagado impuestos y hemos hechos las cosas bien, por el sueño de que algún día podamos ser ciudadanos”, expresó el trabajador de la construcción.

José, con 25 años viviendo en la Gran Manzana, todavía no ha podido legalizarse. Sus dos hijos nacieron en Estados Unidos y su esposa murió de COVID-19, porque salió a trabajar para poder sobrevivir durante lo más duro de la pandemia en el otoño de 2020.

“Quizás yo me muera y nunca cumpla mi sueño, como se fue mi esposa. Pero estoy aquí como un honor a ella, que nunca dejó de trabajar con entusiasmo cuidando ancianos”, concluyó emocionado.

La mexicana María López residente de Brooklyn se unió a la multitudinaria protesta en el Bajo Manhattan. (Foto: F. Martínez)

Una reforma migratoria popular

La abrumadora mayoría de los estadounidenses, ocho de cada 10, apoyan los planes de incrementar los fondos para caminos, puentes, puertos y cañerías de agua potable, pero un informe reciente de FWD.us reveló que una clara mayoría de estadounidenses apoyan la legalización de los ‘dreamers’, beneficiarios de TPS y los trabajadores esenciales.

Por ejemplo, una encuesta nacional reciente encontró que el 71% del público estadounidense apoya la Dream Act, un proyecto de ley que daría a los ‘dacamentados‘ un camino hacia la ciudadanía.

Un resultado muy parejo se observa en el caso de los trabajadores agrícolas, en donde el 71% de los encuestados respaldan facilidades para que estos inmigrantes pueden ajustar su estatus legal, mientras que el 66% apoya ofrecer ciudadanía a los trabajadores esenciales.

Los alcances de una reforma migratoria

  • 93% de los inmigrantes actualmente indocumentados en el país a través de una serie de proyectos de legislaciones que ya están en el Congreso podría encontrar un camino para legalizarse en el país.
  • 500,000 inmigrantes indocumentados viven en la Gran Manzana
  • 34% a nivel nacional representan los inmigrantes ‘sin papeles’ que trabajan en la industria agrícola.
  • 1 de cada 8 trabajadores de la construcción es decir el 13% no tienen estatus legal migratorio.
  • 1 de cada 20 trabajos en el sector de la alimentación, la preparación y los servicios (7%), así como la fabricación (7%) están en manos de indocumentados.
  • $149 mil millones en el Producto Interno Bruto (PIB) del país generaría una reforma migratoria si es incluida en el Plan de Infraestructura presentado por Biden, de acuerdo con un reporte divulgado por FWD.us.
  • $39 mil millones en impuestos federales, estatales y locales.