Seguridad en línea para los adultos mayores: Chase y AARP comparten 3 pasos para identificar y protegerte de las estafas

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Crédito: Shutterstock

Según la encuesta tecnológica anual de la AARP, 2020 fue el año en que los adultos mayores adoptaron, se actualizaron y se modernizaron en términos tecnológicos. Inclusive, gastaron mucho dinero para ‘ponerse al día” y mantenerse conectados.

Estos números revelan no solo un aumento exponencial en el uso de dispositivos inteligentes, sino también una mayor vulnerabilidad ante los estafadores. Para algunos, la utilización de aparatos tecnológicos es algo más natural, sin embargo, para los adultos mayores sigue siendo una oportunidad de aprendizaje que los pone en riesgo.

Los estafadores son cada día más hábiles y utilizan internet, así como los dispositivos tecnológicos para aprovecharse de las personas. Por eso, como parte de la biblioteca de recursos gratuitos en línea que crearon en conjunto para ayudarte a mejorar tu experiencia con tus dispositivos, Chase y la Fundación AARP comparten los pasos que debes tomar para prevenir y denunciar el fraude.

Presta atención y sigue estos pasos para evitar caer en la trampa y mantenerte seguro en Internet:

1. Identifica los tres tipos más comunes de estafa. El fraude tiene muchas modalidades. Los estafadores tratan de engañar a la gente en persona, por teléfono, por mensaje de texto, por internet (incluidas las redes sociales) y de cualquier forma en la que puedan obtener información personal o dinero. Conoce las más habituales:

  • Estafadores que se hacen pasar por personal del Gobierno: esta modalidad de estafa fue una de las más denunciadas en 2020 y la utilizan más frecuentemente con la Administración del Seguro Social. Un estafador se pone en contacto contigo y se hace pasar por un funcionario de una agencia gubernamental para obtener acceso a tu información personal confidencial. La táctica es obtener tu información personal confidencial (número de Seguro Social, número de Medicare e información de tus cuentas bancarias) para venderla o utilizarla para cometer robo de identidad.
  • Estafadores que se hacen pasar por expertos en asistencia técnica: los estafadores que personifican a personal de asistencia técnica se aprovechan del temor que sientes cuando te dicen que tu computadora o dispositivo móvil está gravemente infectado y necesita una reparación inmediata y costosa. No les creas. Estos técnicos falsos quieren robarse tu dinero o tu identidad, no reparar tu dispositivo.
  • Estafa valiéndose del amor de los abuelos: este tipo de estafa es comúnmente denunciada y, lamentablemente, se aprovecha del amor y la preocupación de los abuelos por sus nietos. Básicamente, recibes una llamada de alguien que dice ser tu nieto y que necesita dinero urgentemente para salir de un serio problema. Si los adultos mayores saben cuáles son las estafas comunes, se podrán proteger mejor en el futuro.

2. Protégete. El primer paso para protegerte ya lo tienes. Ya estas familiarizado con las estafas más comunes. Ahora debes mantenerte alerta.
Segundo, conoce las señales de alerta de una estafa, como la llamada de una agencia o un cheque por correo que no has solicitado.
Identifica las maneras en que los estafadores contactan a sus víctimas: por correo electrónico, por teléfono, por mensaje de texto y en sitios web.
No compartas información personal ni financiera por teléfono ni por internet con contactos no solicitados ya que eso posibilita el robo de identidad. No la compartas con ninguna persona que te llame de la nada, no importa quién diga ser. Si contestas y alguien te pide esta información, cuelga.
Es recomendable establecer alertas y notificaciones para vigilar tus cuentas. Configura una alerta para que se te envíe una notificación cada vez que se haga un retiro de ellas. Las alertas son herramientas para ayudarte a administrar tus cuentas. Aun así, debes revisar tus saldos y actividades bancarias con regularidad.

Usa solamente sitios de confianza cuando quieras hacer compras en línea. Sabrás que estás usando el sitio seguro de una tienda o comercio cuando veas una ‘s’ al final de la URL, es decir, https:// y después el nombre del sitio.

3. Denuncia la estafa. Si tienes sospechas o has sido víctima de fraude financiero es importante que le avises a alguien para evitar que la situación empeore. Además, si alguna vez estás en peligro físico inminente, llama de inmediato al 911. También existen recursos en línea, entidades gubernamentales y sin fines de lucro que pueden ayudarte a denunciar el fraude o la explotación financiera:
o Red contra el Fraude de AARP (877-908-3360 / aarp.org/money/scams-fraud)
o Oficina de servicios de protección de adultos mayores en tu ciudad del National Center on Elder Abuse (1-800-677-1116 / ncea.acl.gov)
o Servicios de protección de adultos (1-800-677-1116 / eldercare.acl.gov)
o Oficina para la Protección Financiera del Consumidor (855-411-2372 / consumerfinance.gov/es/)
o Comisión Federal de Comercio (ftc.gov/es; robodeidentidad.gov/#/ / 877-438-4338)
o Comité Especial del Senado sobre el Envejecimiento (aging.senate.gov)
o El departamento de policía de tu ciudad

Así mismo, la Oficina para la Protección Financiera del Consumidor (CFPB) tiene una guía gratuita (disponible en español) titulada Money Smart para adultos mayores, que puedes obtener en el sitio de internet consumerfinance.gov/es. Esta guía detalla las estafas que pueden prevenirse con sentido común, te ayuda a evitar fraude y te sugiere medidas que tú y tu cuidador pueden tomar para evitar convertirse en víctimas o en blancos de algún estafador.

Si deseas educarte mejor sobre cómo protegerte y saber cuán preparado estás para enfrentar un fraude, toma el taller virtual sobre cómo detectar una estafa o visita la biblioteca de recursos gratuitos en línea de Chase y la Fundación AARP, en donde encontrarás herramientas, talleres y videos gratuitos en español, e inglés, para ayudarte a mejorar tu experiencia con la tecnología, internet y los dispositivos inteligentes.

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AARP Chase