Obesidad: hábitos alimenticios que detienen la pérdida de peso

Bajar de peso no siempre es un camino sencillo y en la mayoría de las ocasiones se relaciona con nuestros hábitos alimenticios. Sin embargo existen algunas costumbres que no son tan obvias, que suelen ser la principal causa que opaca los buenos resultados

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De acuerdo con los expertos, para un buen control de la prediabetes es necesario: evitar saltarse comida, dejar los refrescos, realizar actividad física y equilibrar los platillos.  Crédito: Foto de Andrea Piacquadio en Pexels | Pexels

La obesidad es considerada una epidemia a nivel mundial, es una de las enfermedades crónicas que más deteriora la salud. Además, aumenta el riesgo de padecer otras afecciones degenerativas como es el caso de diabetes, hipertensión, condiciones cardíacas, depresión y ciertos tipos de cáncer. Por fortuna cada día son más las personas interesadas en bajar de peso y apostar por un estilo de vida más saludable. Es importante tener en cuenta que los hábitos alimenticios juegan un papel fundamental, de tal modo que pueden acercarnos o alejarnos de nuestros objetivos.

Sin embargo, en muchas ocasiones el camino puede ser complicado. En la mayoría de los casos, las personas tienen cierta noción sobre los alimentos más nutritivos que deberían de consumir; sin embargo tienden a tener dificultades para implementar hábitos saludables en torno a la alimentación. De acuerdo con los expertos el primer paso para asegurar el éxito, todo se reduce a descubrir los hábitos alimenticios que están perjudicando los intentos de pérdida de peso. Si bien existen algunos bastante evidentes, no es tan fácil como parece ya que no todos los “malos” hábitos alimenticios son obvios. Con base en ello nos dimos a la tarea de recopilar algunos de los hábitos poco saludables que obstaculizan la pérdida de peso. 

1. Saltarse comidas

De acuerdo con nutricionistas especialistas, uno de los mayores errores que comenten las personas al tratar de perder peso es pensar que saltarse las comidas es la mejor solución. La razón principal es que es un método que los ayuda a consumir menos calorías, sin embargo es importante tener en cuenta que ingerir las suficientes calorías es indispensable para mantener activo el metabolismo; por lo tanto saltarse las comidas en realidad puede ralentizar el metabolismo. Ella agrega que esto también puede conducir a un hambre extrema, lo que puede llevar a un exceso, lo que hace que consumas más calorías de las que consumirías si no te saltaste la comida.

2. Comer en el escritorio de trabajo

Uno de los peores hábitos alimenticios, que además es una muy mala costumbre a nivel social es comer en el escritorio de trabajo. Esto no solo disminuye el placer en torno a la experiencia de comer, sino que también reduce nuestra conciencia de sobre la calidad y cantidad de lo que comemos. En lugar de prestar atención a los sabores, el aroma y la vista de la comida frente a nosotros, estamos distraídos y además es una costumbre que hace que comamos más rápido.

3. Apostar por un plan de dieta de solución rápida

Hoy en día existen muchos tipos de dietas de moda, sin embargo no todas son recomendables sobre todo las que ofrecen una solución rápida. De acuerdo con los profesionales, implementar dietas como la dieta de la limonada o la dieta de sopa de repollo realmente suelen ser soluciones rápidas que se derivan en frustración. Si bien es seguro que se perderá peso, normalmente es de agua y se recupera rápidamente. Por lo tanto cuando se trata de hábitos alimenticios y adelgazamiento, es esencial encontrar un plan que garantice una ingesta nutricional adecuada, saciante y sobre todo que sea sostenible a largo plazo. 

4. Comer frente a una pantalla

Uno de los peores hábitos alimenticios que se derivan en obesidad, sobre todo en la sociedad estadounidense es comer frente a una pantalla ya sea una computadora, televisión o teléfono. No solo es una costumbre de mal gusto que nos aleja de los amigos y familia, comer viendo una pantalla hace que nos enfoquemos más en la pantalla que tenemos frente que en la comida. Por lo tanto hace que comamos sin pensar, las señales de saciedad y hambre se deterioran, además de promover un alto con sumo de comidas procesadas y rápidas. 

5. Seguir un estilo de alimentación bajo en grasas

Todo se ha dicho sobre el consumo de grasas, durante décadas se fueron consideradas como el enemigo de un peso saludable. Sin embargo, es momento de borrar esa percepción, hoy en día sabemos que existen maravillosas fuentes de grasas saludables que benefician la salud y el adelgazamiento. A través de diversos estudios se ha comprobado que las tendencias dietéticas bajas en grasas, sobre todo en Estados Unidos han formado parte activa de los planes de adelgazamiento durante décadas y no han simbolizado en una mejora en el estado general de peso. Es muy importante ser cauteloso con el consumo de alimentos con un alto contenido de grasa, sin embargo son básicos para bajar de peso y la razón principal es su poder saciante. Además de contener otros nutrientes que benefician el metabolismo, la salud digestiva, intestinal, cardiovascular y cerebral. Es recomendable apostar por el consumo de alimentos como el aguacate, el aceite de oliva, las aceitunas, el aceite de aguacate, las semillas, y los frutos secos.

6. Comer demasiado rápido

Comer rápido puede llevar a comer en exceso y aumentar de peso. El cerebro tarda unos 20 minutos en registrar que está lleno, pero si cuando estamos comiendo rápidamente y sin consciencia se incrementa en un 50% el riesgo de comer más. También es una pésima costumbre que suele derivarse en algunos problemas gastrointestinales como hinchazón, eructos y malestar estomacal. Es por ello que una de las mejores recomendaciones es respetar el horario de comer y crear el contexto apropiado para ello, sentados con calma y procurando el equilibrio entre alimentos.

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