Medvedev destroza el sueño de Djokovic de completar el Grand Slam en 2021

Daniil Medvedev superó en tres sets (6-4, 6-4 y 6-4) a Novak Djokovic en la final del US Open para hacerse con su primer torneo de Grand Slam y evitar que el serbio se alce con su número 21

Medvedev, derecha, con la copa de campeón del US Open junto a Djokovic.
Medvedev, derecha, con la copa de campeón del US Open junto a Djokovic.
Foto: Kena Betancur / AFP / Getty Images

QUEENS, NY – La gran hazaña del tenis en 2021 se hizo añicos en el último paso. Después de ganar 27 partidos y tres títulos de Grand Slam, el sueño de Novak Djokovic de convertirse en el primer tenista desde Rod Laver en 1969 en completar los cuatro “grandes” en un mismo año se terminó en el estadio Arthur Ashe, en la final del US Open, por culpa de un Daniil Medvedev que jugó el mejor partido de su vida.

El ruso de 25 años destrozó al número 1 del mundo 6-4, 6-4 y 6-4 y se alzó con su primer título de Grand Slam. Es el primer jugador junto a Ivan Lendl en 1987 y Rafael Nadal en 2010 en llevarse el US Open habiendo perdido un solo set en todo el torneo.

Medvedev dominó el partido con su servicio, (16 aces y muchos más puntos ganados a partir de un gran primer saque) y su sólido juego desde el fondo de la pista sin apenas errores. Djokovic, un jugador que acostumbra a desquiciar a su rival, fue esta vez el que no encontró las armas para hacer frente a la pared que tenía delante.

“Enhorabuena Daniil. Un partido increíble, un torneo increíble. Si hay alguien que se merece ahora un título de Grand Slam eres tú”, felicitó Djokovic al campeón durante la entrega de trofeos.

“Mis piernas no estaban ahí”, explicó después en rueda prensa Djokovic, 34 años y 1,176 partidos en su carrera. “Estuve por debajo de mi nivel. Fue uno de esos días en los que no salen las cosas”.

Djokovic llegó a la final con muchos más kilómetros en sus piernas después de jugar 24 sets 17 horas y 26 minutos, por 19 sets de Medvedev en 11 horas y 51 minutos.

Pese a la derrota, Djokovic agradeció al público su apoyo, que fue mayoritario durante la final: “Esta noche, aunque no haya ganado, mi corazón está lleno de alegría por cómo ustedes me hacen sentir. Nunca me he sentido como hoy en Nueva York. Los quiero, muchas gracias de corazón”.

Medvedev, por su parte, pidió perdón a los fans por “arruinar la fiesta”. Y alabó a Djokovic.

“Nunca se lo he dicho a nadie pero lo voy a decir hoy: Para mí eres el mejor jugador de tenis de la historia”, le dijo el ruso al serbio.

Medvedev tiene ahora un récord de 4-5 contra Djokovic. Pero jugando contra el serbio de número 1 del mundo, le ha ganado cuatro veces por dos derrotas. Es el único tenista de los 82 que han jugado contra Djokovic como número 1 que tiene un récord positivo. Pero nunca le había ganado hasta hoy en un partido a 5 sets.

Un saque inabordable

El partido empezó mal para Djokovic, que perdió su saque en el primer juego tras una doble falta y varios largos intercambios, muy profundos, que Medvedev aguantó hasta forzar los errores del serbio. Incluso estuvo a punto de lograr un segundo break en el tercer juego, tras otra doble falta de Djokovic.

En cambio, Medvedev sumó desde el principio sus juegos al servicio con facilidad. Logró ocho aces tan solo en el primer set.

El mejor Djokovic se vio al inicio del segundo set, más agresivo y dominador con su saque. Estuvo a punto de lograr el break en el segundo juego, cuando Medvedev cedió un 0-40. Pero el ruso salió indemne gracias a dos aces más.

De nuevo, después de mantener su servicio, Djokovic buscó meter una marcha más, besando las líneas, haciendo correr al ruso para lograr más bolas de break, pero no consiguió concretarlas.

En ese momento se vivió el momento más extraño de la final. Con bola de break para Djokovic y segundo saque, comenzó a sonar una música por los altavoces del estadio. El juez de silla paró el punto, que se volvió a jugar con dos saques para Medvedev, que terminó salvando el juego.

Enojado, Djokovic destrozó la raqueta contra el suelo.

A continuación, quizá aún desconcentrado por la oportunidad anterior, Djokovic cedió su saque. Fue el principio del fin para el serbio. El break fue suficiente para el ruso, que defendió sus saques hasta endosar otro 6-4.

El tercer set fue aún menos igualado. Medvedev arrancó rompiendo el saque de Djokovic. Luego el ruso dejó un resquicio con su servicio, con malas decisiones, como dejadas demasiado largas, pero Djokovic no supo aprovecharlas y cometió varios errores no forzados.

De nuevo, haber perdido una oportunidad pareció hacer daño a Djokovic, que a continuación volvió a ceder su saque. 3-0 y dos “breaks” parecía ya una montaña demasiada alta para remontar.

Con 5-2 abajo, Djokovic se cambió de camiseta a una blanca y azul, tras haber jugado de azul completo toda el torneo. Quizá buscaba el punto de inflexión que no lograba sobre la pista.

Pero la ayuda llegó del público, que no dejó sacar en silencio a Medvedev, quien cometió dos dobles faltas y un error no forzado para perder su saque por primera vez en el partido.

Con 5-4, Medvedev volvió a sacar para cerrar el partido y de nuevo tuvo que aguantar abucheos y pitidos. Pero esta vez logró concentrarse y hacerse con el juego, el set, el partido y su primer torneo de Grand Slam.

“Estaría igual de feliz habiendo ganado a cualquier otro. Pero para mi futuro, para mi confianza, saber que he ganado a alguien que llevaba 27-0 en Grand Slam este año es muy importante”, aseguró Medvedev en rueda de prensa.

Nada más terminado el partido, Djokovic lloró en su silla mientras esperaba la entrega del trofeos, entre los ánimos de sus fans.

“En ese momento sentí alivio de que esta carrera [por el Grand Slam] hubiera terminado”, confesó después el número 1 del mundo y ganador, por ahora, de 20 “grandes” como Roger Federer y Rafael Nadal.

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