Hispanas con niños pequeños enfrentan dificultades para volver a trabajar o conseguir empleo en NY

Es muy cuesta arriba para las madres de color resolver el dilema de salir a producir ingresos o cuidar a sus hijos. En la Ciudad y en el país se espera el próximo 2022 por inversiones que alivien la complicada materia del cuidado infantil

La gran proporción de mujeres latinas por lo menos han tenido que recortar horas para poder atender a sus hijos
La gran proporción de mujeres latinas por lo menos han tenido que recortar horas para poder atender a sus hijos
Foto: Fernando Martínez / Impremedia

En la ciudad de Nueva York se está tratando desde varios frentes recoger las “piezas rotas” por la pandemia, pero todo indica que este camino de recuperación económica será más empinado para las madres con niños pequeños. Y, más aún para las hispanas.

El informe del Citizens Commitee for Children, producto de una encuesta realizada en el verano pasado, muestra que el 41% de las mujeres con niños entre 25 y 54 años han tenido complicaciones para encontrar un empleo.

Mientras tanto, el empleo de los hombres se recuperó sustancialmente: la proporción de los papás fuera de la fuerza laboral cayó de 45% a 24%.

Pero si se profundiza más en los datos cruzados con la Encuesta de Pulso de Hogares de la Oficina del Censo, que retrata los efectos de la pandemia, entonces queda muy claro que las mujeres hispanas en un 55% reportaron que aún encontrando una opción de empleo, no pueden tomarlo, porque los costos de una guardería o de los cuidados infantiles se devoraría sus ingresos.

Entre las mujeres negras no hispanas, el 46% informó no trabajar, mientras que esa cifra fue del 39% entre las mujeres asiáticas no hispanas y el 36% entre las mujeres blancas no hispanas.

“Las mujeres  de color realmente están siendo muy afectadas en muchos niveles, como la pérdida de ingresos y la salida de la fuerza laboral debido a responsabilidades de cuidado infantil. Parece que su recuperación es lenta en este momento”, concluyó Jennifer March, directora ejecutiva del grupo de investigación en entrevista compartida por el medio digital The City.

Las mujeres de la Gran Manzana encuestadas, entre el 23 de abril y el 5 de julio, tenían dos veces y media más probabilidades que los hombres del mismo rango de edad, de mencionar los altos costos de una guardería, como la razón principal para estar fuera de la fuerza laboral, según el análisis.

El asunto se podría complicar más, si se añade a esta ecuación que muchas madres de niños muy pequeños, que no son elegibles para las vacunas y aún teniendo la opción de una guardería, sienten todavía temor de enviarlos a sitios congregados.

De hecho, del total de madres consultadas en este reporte, el 29% no solo precisó dificultades para encontrar guarderías abiertas durante los meses más duros de la pandemia, sino que le dio mucho miedo por razones de salud enviarlos a estos centros de cuidado infantil.

Tal es el caso de la inmigrante ecuatoriana, María Navarro, residente de Corona en Queens, quien tiene cuatro hijos y trabajaba como niñera para una familia en Manhattan.

Ahora soy la niñera de mis hijos. Cuando empezó el COVID-19, en marzo de 2020, mis empleadores me cancelaron el trabajo por miedo al contagio. Desde ese momento no he encontrado más trabajo. Y a la más pequeña prefiero no mandarla a un ‘day care’ porque es asmática. Allí con el trabajo de mi esposo seguimos sobreviviendo. No creo que pueda volver a trabajar pronto”, comentó María.

La experiencia de María se multiplica exponencialmente en miles de familias latinas de la ciudad de Nueva York, en donde incluso antes de la pandemia, menos del 10% de la población podían pagar el cuidado infantil. 

La Ciudad tiene el desafío de ofrecer guarderías accesibles para las familias de bajos ingresos. (Foto: Getty Images)

Buscando guarderías asequibles

Por su parte, Dawn Mastoiditis, directora de cuidado infantil en Queens Community House, reconoció a medios locales que le sorprende que el número mostrado por estos reportes “no sea aún mayor”.

“Históricamente, las mujeres siempre han sido las principales cuidadoras, que tenían que quedarse en casa con los niños, y el proceso para obtener cobertura de cuidado infantil no es fácil”, dijo Mastoridis a The City.

Para los padres con empleos que ofrecen poca o ninguna documentación en donde conste que están trabajando, o para quienes enfrentan barreras en el idioma, es un verdadero reto los  largos tiempos de espera para recursos como vales de cuidado infantil y la cantidad de trámites requeridos para solicitar estas ayudas.

“Si sacas la cuenta de lo que ganas por un medio tiempo o por un salario mínimo, y lo que tendrías que pagar por alguien que te los cuide, entonces prefieres cuidarlos tu. Mi mamá antes me ayudaba, pero ahora ella también está para que la cuiden”, comentó la dominicana Marielbys Cedeño, residente de El Bronx, de 35 años quien trabajaba en un salón de uñas.

El relato de Marielbys es también muy común: “yo necesito trabajar porque soy madre soltera, pero iré luchando hasta que el niño que tiene dos años y medio pueda ir al Pre-K”.

En vecindarios de mayoría hispana de El Bronx, el Alto Manhattan y Queens se concentran grandes desafíos de recuperación de miles de familias, pero en localidades como Port Richmond en Staten Island, las dificultades de centenares de madres inmigrantes que se encuentran con mínimas posibilidades no solo para salir a trabajar, sino de organizarse para realizar actividades comunitarias, han encontrado iniciativas como el Proyecto Piñata de la organización La Colmena.

Allí, decenas de madres, en su mayoría de origen mexicano, han organizado jornadas para fabricar las tradicionales piñatas para Navidad y Año Nuevo, en compañía de los más pequeños.

“Observamos como nunca antes una creciente necesidad de madres con niños pequeños de encontrar espacios para actividades, porque no tienen personas de confianza que los cuiden. Entonces aquí vienen y pueden traerlos. Y ellos a la par participan”, indicó Yesenia Mata, directora de la Colmena.

Un grupo de madres que padecen dificultades para trabajar por tener niños pequeños participa en el Proyecto Piñata de Staten Island. (Foto: Cortesía La Colmena)

Inversión en cuidado infantil a la vista

Desde el inicio de su campaña, el ahora alcalde electo de la ciudad de Nueva York, Eric Adams, quien asumirá el cargo en un par de semanas, ha puesto el cuidado infantil más accesible como uno de los puntos más resaltantes en su visión de gobierno.

En su plan 100 pasos para recuperar a NYC, se contempla ofrecer más opciones de cuidado de niños a padres de ingresos bajos y medios mediante la conversión de espacios comerciales y edificios para familias. 

El plan describe exenciones de impuestos y créditos para desarrolladores de edificios residenciales, propietarios de edificios de oficinas y otros propietarios de edificios privados para crear espacio libre para los proveedores de estos servicios.

“Al crecer en el sur de Jamaica, en Queens, mi madre soltera luchó por equilibrar el trabajo y el cuidado de sus hijos; a menudo tenía que depender de amigos o vecinos para que nos cuidaran, solo para poder ganar dinero y poner comida en la mesa”, ha subrayado Adams. 

La autoridad municipal que sustituirá a Bill de Blasio, el próximo mes de enero, en sus líneas programáticas también ha dejado claro que cuenta con los reportes que precisan que “cientos de miles de neoyorquinos, y las mujeres de color en particular, no pueden ingresar a la clase media simplemente porque no pueden encontrar una guardería segura, accesible y asequible”.

También desde el Gobierno Federal se avizoran algunos cambios que a mediano plazo podrían considerarse como un faro de esperanza para millones de familias.

El plan Reconstruir Mejor de 1,75 billones de la administración Biden contempla $400 mil millones para disposiciones de cuidado infantil y licencia familiar pagada.

Las cifras en esta materia pendiente, comunicadas por la Casa Blanca, indican que Estados Unidos ocupa el lugar 35 de los 37 países ricos en inversión pública en niños menores de 5 años, en relación al PBI, según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

Solo la mitad de los niños estadounidenses de 3 y 4 años asiste a la escuela, en comparación con el 90% en Francia, Alemania y Gran Bretaña.

Más duro para madres de bajos ingresos

  • 37% de las madres de comunidades de color tuvieron trabas para completar el pago de todas las facturas durante los meses más duros de la pandemia, incluyendo problemas para completar la cesta alimenticia de acuerdo con la encuesta realizada por Citizens Commitee for Children. 
  • 26% de las mujeres de este grupo sin hijos también reportaron dificultades.
  • 29% de las madres consultadas tuvieron que cortar horas en su trabajo.
  • 16% se vio obligada a abandonar sus puestos para poder cuidar a sus hijos.
  • 19% decidió no buscar opciones laborales por la limitación de no tener quién cuidara a sus hijos
  • 4% fueron despedidas de sus empleos.

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