Editorial: Qué diría Martin Luther King Jr.

La mayoría de los estadounidenses respalda las cláusulas de las leyes a las que se oponen los republicanos, según una encuesta de Político

Una persona ejerce su derecho al voto.
Una persona ejerce su derecho al voto.
Foto: Michael Reynolds / EFE

El Día de Martin Luther King Jr. llega este año en un momento clave para la protección de los derechos del votante. Los logros legislativos obtenidos por el líder de los derechos civiles van lentamente desapareciendo en medio de un clima de conspiración y racismo.

La idea era de que en esta fecha al menos se hayan aprobado dos proyectos de ley que refuerzan los derechos del elector. La inflexible oposición republicana en el Senado y la falta de apoyo de dos legisladores demócratas tienen la medida al borde del fracaso.

Uno repone la vigilancia federal establecida por la ley de Derechos del Votante de 1965, cláusula anulada por la Suprema Corte de Justicia en 2013. El segundo fija una guía federal para anular las medidas que varios estados están tomando para suprimir el voto afroamericano, con la excusa de impedir la repetición de un supuesto fraude electoral inventado por el ex presidente Donald Trump.

La baja popularidad en este momento del presidente Joe Biden no ayuda para presionar a los senadores reticentes. Las posibilidades no son buenas. Hay un proyecto circulando entre moderados que protege la independencia de autoridades electorales, pero deja en pie los principales escollos creados a nivel estatal para entorpecer el voto.

Biden comparó adecuadamente los opositores de los proyectos con los esclavistas del pasado. Es un llamado a las bases demócratas para motivarlas ante la falta de respaldo en el Congreso frente a una grave emergencia electoral.
En esta fecha sería justo preguntarse qué haría Martin Luther King ante la encrucijada de hoy ante los retrocesos de la ley del votante por la que tanto luchó.

La Suprema Corte de Justicia eliminó el control federal sobre las leyes electorales en seis estados sureños y decenas de condados con antecedentes históricos de discriminación. Alguien dijo entonces que la presidencia del afroamericano en Barack Obama era una prueba que había cambiado el contexto de racismo electoral.

Apenas salió el fallo, los estados en cuestión aprovecharon para hacer lo que tenían prohibido. Los cambios electorales para desempoderar a los votantes de minorías arreciaron a partir de la falsa denuncia de fraude en 2020. El clima político se radicalizó hasta el punto de organizarse presiones a las escuelas para eliminar de la enseñanza escolar la esclavitud y la diversidad.

La mayoría de los estadounidenses respalda las cláusulas de las leyes a las que se oponen los republicanos, según una encuesta de Político. Es el momento de actuar a través de juicios, marchas, boicots, de campañas de votación y todo lo permitido dentro de la ley para defender lo obtenido.

Creemos que Martin Luther King Jr. hoy respondería que hay que encadenar nuestros brazos y volver a cruzar el puente de Selma para defender la democracia.