¿Existe una contradicción entre subvencionar la energía limpia mientras se promueve la extracción de petróleo?

Las medidas climáticas que se aprobaron en IRA son una versión reducida de las de la Ley Build Back Better Act

El Congreso respaldó la ley IRA que contiene un programa para la economía 'verde'.
El Congreso respaldó la ley IRA que contiene un programa para la economía 'verde'.
Foto: Olivier Douliery / AFP / Getty Images

La Ley de Reducción de la Inflación (IRA, por sus siglas en inglés) que se firmó el 16 de agosto de este año, incluye alrededor de $370 mil millones en medidas para combatir el cambio climático global. Según los expertos se selló con mejores términos para la explotación de petróleo y gas de Estados Unidos. “Dentro del paquete hay una serie de medidas relacionadas con la infraestructura: construcción de carreteras, autopistas, puentes, etc. y allí las empresas petroleras va a tener sin duda una participación que va a generar la demanda de asfalto que es un producto proveniente de esa industria”, afirmó Juan Fernández, ex gerente de Petróleos de Venezuela, PDVSA.

Las medidas climáticas que se aprobaron en IRA son una versión reducida de las de la Ley Build Back Better Act (BBBA, por sus siglas en inglés), que no fue aprobada. Pero las disposiciones de “Seguridad energética” de la IRA son más favorables para los intereses de la industria del petróleo y el gas de EE.UU. La lectura es que existe una contradicción entre subvencionar la energía limpia mientras se promueve la extracción de petróleo. “Es importante tomar en cuenta para la Administración de Biden que si se genera incertidumbre, ese factor paraliza la inversión del sector. La economía global no puede pretender que su patrón de consumo energético cambie de un día para el otro a energías renovables, por ejemplo provenientes del sol, eólica, etc. que tienen muchas oportunidades de ser importantes en ese portafolio de suministro energético: hidrógeno, gas, nuclear, hasta la fusión, etc., pero es un proceso que toma tiempo”, explicó el ex gerente de PDVSA. 

En BBBA se pedía una prohibición total de perforación en la plataforma continental exterior de EE.UU., en IRA se puso en vigencia el programa de arrendamiento en alta mar. La Administración de Biden anunció que potencialmente se permitirían nuevas ventas de concesión tanto en el Golfo de México como en Cook Inlet en Alaska. Este nuevo plan establece dónde el gobierno puede vender arrendamientos de petróleo y gas desde 2022 hasta 2027. La aprobación del proyecto depende de la participación del público, quien tendrá hasta principios de octubre para presentar sus comentarios. El programa propuesto incluye una alternativa que no programaría nuevas ventas de arrendamiento para la perforación en alta mar. El 8 de julio marcó la apertura del período de comentarios públicos de 90 días sobre el Programa propuesto. Este período de comentarios es la última oportunidad que tiene el público para dar su opinión antes de que se finalice el programa anunciado. Puede acceder en este enlace

Controlar los precios de la energía

A finales de marzo de este año el presidente Biden ordenó liberar un millón de barriles diarios de la reserva estratégica de petróleo durante seis meses con el objetivo de controlar el aumento de los precios de la energía. “El concepto de que aumente la oferta de petróleo va en línea con la teoría económica, si aumenta la oferta del petróleo y hay una demanda que no está satisfecha el precio debería bajar. Una de las medidas que tomó el presidente Biden fue disponer de petróleo de la reserva estratégica y eso es aumentar la oferta para que el precio disminuya. EE.UU. produce cerca de 12 millones de barriles diarios y es probable que esa producción aumente”, manifestó el experto petrolero.

Según Fernández lo importante es cumplir con el objetivo de evitar el aumento de la temperatura. “El enfoque más importante debe ser lograr la descarbonización para lograr los objetivos del “Acuerdo de París”, que no es otro que evitar el incremento de la temperatura media global del planeta supere los 1.5 ºC respecto a los niveles preindustriales. Es importante la acción gubernamental porque sino está claro evidentemente afecta la oferta en los hidrocarburos y eso se va a reflejar en los precios”. La propuesta de IRA reducirá las emisiones de carbono de EE.UU. en un 40 por ciento para 2030, lo que no llega a la reducción del 50 por ciento de los niveles de 2005 a los que se comprometió EE.UU. en el “Acuerdo de París”.

Un estudio de Oliver Wyman, una empresa estadounidense de consultoría de gestión, llamado “El camino hacia la descarbonización” asegura que las grandes petroleras deben apuntar a una transformación de su modelo de negocios en uno basado en lo que se necesitará para que las empresas de energía prosperen en un futuro amenazado por el cambio climático. Según la Agencia de Protección Ambiental, (EPA, por sus siglas en inglés), la combustión de combustibles fósiles de diversos procesos industriales representó aproximadamente el 15,4% del total de emisiones de CO2 en EE.UU.

*Johani Carolina Ponce es una periodista venezolana que trabaja con la Organización Sachamama.org como Latino Media Engagement Manager del Programa Huella Zero.