“Babysitter” le fracturó el cráneo y le provocó sangrando cerebral a niño de 5 años tras paliza por haberse orinado encima

Laurren J. Courtney, de 23 años, se declaró culpable de asesinato en primer grado a cambio de una sentencia de cadena perpetua con posibilidad de salir bajo palabra luego de cumplir 20 años de cárcel

Laurren J. Courtney se declaró culpable en Las Vegas de matar a golpes a  Ryan James Peralto, de 5 años.
Laurren J. Courtney se declaró culpable en Las Vegas de matar a golpes a Ryan James Peralto, de 5 años.
Foto: Policía Metropolitana de Las Vegas / Cortesía

Una mujer en Nevada se declaró culpable de asesinar a golpes al menor de 5 años que se supone cuidara.

Laurren J. Courtney, de 23 años, se declaró culpable de asesinato en primer grado a cambio de una sentencia de cadena perpetua con posibilidad de salir bajo palabra luego de cumplir 20 años de cárcel, informaron esta semana medios locales y nacionales.

Si no se hubiera declarado culpable, la hoy convicta hubiese enfrentado juicio a partir del 17 de octubre.

Antes del acuerdo de culpabilidad, la mujer enfrentaba, además, tres cargos de abuso infantil o negligencia que resultó en daño corporal sustancial o mental; cuatro cargos de abuso infantil o negligencia; y un cargo de poner en riesgo el bienestar de un niño.

Courtney fue procesada por la muerte de Ryan James Peralto, quien falleció en marzo del 2021 en el University Medical Center, un día después de sufrir una fractura craneal, sangrado en el cerebro y daño en su bazo, hígado, páncreas e intestinos.

El padre del menor, Kaiea Peralto, puso cámaras de vigilancia en la vivienda luego de que la hermana de 7 años del pequeño le confesara que la cuidadora abusaba del menor.

Alegadamente, el día del ataque mortal, Courtney se molestó porque el niño se había orinado encima.

El padre, que se encontraba trabajando, llamó a su esposa para alertarla que algo estaba mal luego de ver al niño inmóvil en el sofá mientras Courtney limpiaba fluidos en el suelo. El hombre le preguntó a su esposa si había hablado con Courtney.

Posteriormente, Peralto recibió una llamada de la babysitter en la que indicaba que el menor estaba enfermo y que había vomitado sangre.  Las imágenes de vigilancia formaron parte de la prueba en el caso.

Courtney permanece encarcelada en el Centro de Detención del Condado Clark.