Jefe hispano de prisión en California lideraba “club de violación” en pleno penal; lo acusan de abusar de al menos tres reclusas

El patrón de abuso sexual que alegadamente dirigía Ray J. García, de 55 años, inició con halagos y coquetería, además de promesas de traslados a prisiones de menor seguridad hasta que los ofrecimientos se tradujeron en encuentros sexuales

Una prisión para mujeres en Rennes, Francia.
Una prisión para mujeres en Rennes, Francia.
Foto: DAMIEN MEYER / AFP / Getty Images

Aparte del guardia hispano encargado de la prisión de Dublin, en California, otros cuatro oficiales formaban parte del llamado “club de violación” en el centro penitenciario.

Dos de estos se han declarado culpables.

Al momento, Ray J. García, de 55 años y exjefe de la Institución Correccional Federal de Dublin, enfrenta juicio bajo siete cargos de conducta de abuso sexual contra tres prisioneras.

En el inicio del proceso judicial este lunes, trascendió que García encabezaba un patrón de abuso bajo el llamado “club de violación” que inició con halagos y coquetería, además de promesas de traslados a prisiones de menor seguridad hasta que los ofrecimientos se tradujeron en encuentros sexuales.

El hispano se declaró no culpable. De resultar convicto se enfrenta a 15 años de prisión, de acuerdo con el reporte de KTLA.

García se retiró de la posición luego de que agentes del FBI (Buró Federal de Investigaciones (FBI) descubrieran fotos de prisioneras desnudas en su teléfono oficial.

Fue a raíz de una investigación de la agencia de noticias Associated Press en febrero sobre la cultura de abuso y encubrimiento en la prisión, ubicada a unas 21 millones al este de Oakland, que autoridades legislativas y penales comenzaron a indagar sobre el ambiente en la prisión.

Al momento, García enfrenta cargos de abusar de tres reos entre diciembre de 2019 y julio del 2021. El jurado ha escuchado testimonios de al menos seis mujeres que alegaron haber sido acosadas por el entonces jefe de la prisión. Entre otras cosas, el presunto pervertido le pidió a las féminas que posaran desnudas o con ropa provocativa.  La jueza del distrito federal Yvonne González Rogers le indicó a los fiscales  que pueden llamar como testigos a las otras tres mujeres cuyas alegaciones no forman parte de la denuncia contra García.  

Una de las mujeres testificó que empezó a tener sentimientos románticos hacia García y que el primer encuentro sexual fue en el baño del área de visitas de la prisión.

La convicta, cuyo trabajo en la prisión era precisamente limpiar esa zona, indicó en Corte que el acusado le dijo que habían varios espacios en el área que las cámaras de vigilancia no podían captar.