Los bancos que se compran y se venden

El First Republican Bank, se convirtió en el tercer banco en cambiar de dueño

Una persona lee un comunicado frente a una sucursal del First Republic Bank en San Francisco, California.

Una persona lee un comunicado frente a una sucursal del First Republic Bank en San Francisco, California. Crédito: Justin Sullivan | Getty Images

Tras la reunión de la junta del Banco de la Reserva Federal, FED, hay inquietud sobre el futuro de la economía, pues es claro que la reciente crisis bancaria será terreno propicio para la recesión, aunque sea leve como la considera el presidente de la FED, Jerome Powell tras anunciar el alza de las tasas de interés interbancaria al 5.25%.

Sucede justo cuando me atrevería apostar que vamos rumbo a una nueva ola de monopolio financiero, puesto que los grandes bancos compran o absorben a los más pequeños, reduciendo la competencia.

En la entrevista para esta columna, el economista colombiano y analista de economía Alberto Bernal dice que la cosa no es por ahí, y en cambio cree  que, en el Congreso de Washington DC, estaría la solución a la crisis, pues asegura que por ley deberíamos eliminar el tope de los $250.000 dólares establecido por la Corporación Federal de Seguro de Depósitos, (FDIC), y en cambio, sin límites, el tío Sam podría garantizar todos los depósitos de dinero.

Y es que el alza de intereses llega en un momento crítico, porque hace el dinero más caro cuando tenemos modesto crecimiento del empleo, el dólar parece perder competencia como moneda internacional de los negocios, hay temores de estanflación o anquilosamiento y lo que es peor, la recesión presionada por la caída del Silicon Valley Bank, SVB, que, en marzo, quedó en manos del First Citizens Bank, generando un efecto dominó. Recordemos que provocó el cierre en abril pasado del neoyorquino Signature Bank; pero, además, esta semana, uno de los 15 más poderosos bancos estadounidenses, el First Republican Bank, se convirtió en el tercer banco en cambiar de dueño y sus 84 sucursales pasaron a manos del JPMorgan Chase Bank.

En ese río revuelto, la solución sugerida por Bernal estaría lejos por la polarización del Congreso dominado por los dos partidos tradicionales, que ya preparan sus baterías para la inminente campaña presidencial en que  seguro volverán a enfrentarse el demócrata Joe Biden y Donald Trump.

Bernal defiende su teoría afirmando que los grandes bancos no están interesados en los chicos y que esta crisis se desató por la inversión masiva en propiedades comerciales, violando el principal mandamiento de los inversionistas que prohíbe “tener todos los huevos en una canasta”. Pero como nadie tenía calculada la pandemia, ni los ecos de la crisis de salud, con menos personas de regreso a las oficinas, o visitando los negocios y centros comerciales, las propiedades perdieron su valor de inversión. Es decir, lo único seguro es la incertidumbre.

La autora, Sofía Villa, escribe esta columna a título personal y sus opiniones no representan a Televisa-Univision donde trabaja como Writer /Producer. 

Contenido Patrocinado