Decisiones turbulentas desde la Corte Suprema

Hay que ponerle más cuidado a la Corte y evitar que haya tendencia o posiciones políticas en sus fallos, ya que su imparcialidad es vital para la nación.

Manifestantes a favor de los derechos LGBT se reúnen frente a la Corte Suprema de EEUU en Washington, DC.

Manifestantes a favor de los derechos LGBT se reúnen frente a la Corte Suprema de EEUU en Washington, DC. Crédito: SAUL LOEB/AFP | Getty Images

Los fallos recientes de la Corte Suprema de Justicia en Washington DC dejaron muchos descontentos por su tendencia republicana en cuanto a: la negativa del perdón a la deuda escolar, la suspensión de la Acción afirmativa para entrar a prestigiosas universidades de los Estados Unidos y hasta el rechazo de una empresaria cristiana de utilizar su talento para la comunidad gay.

En lo personal, aplaudimos la decisión del presidente Joe Biden por decir que no está listo para modificar la composición e incrementar el número de magistrados, que nivelaría los poderes entre los dos partidos tradicionales en esa corte, pues ahora son seis jueces de tendencia conservadora y tres del partido Demócrata, y aun así, según Biden implicaría abrir la ventana a la politización de la justicia.

Pero, creemos que es tarde, el mal ya está hecho, y se confirmó con el debate cuando el ex presidente Donald Trump impuso a la juez Amy Coney Barrett en reemplazo de la fallecida magistrada Ruth Bader Ginsburg.

Lo aprendimos en nuestros países de América Latina, no es bueno estar a merced del poder de los partidos políticos, porque generan inseguridad en la justicia, pues estaríamos expuestos y sin la imparcialidad de los jueces, que cambiarían las decisiones de casos juzgados, cada vez que cambien los escaños en ese tribunal, tal como ocurrió con el aborto.

Por ejemplo, con la Acción afirmativa, sabemos que será difícil para las minorías como los hispanos lograr una mejor educación, pero invitaría a confiar en que tenemos mentes brillantes, que pueden competir para ser los profesionales graduados del mañana.

Sobre la deuda de los universitarios, es cierto, a Biden se le fue la mano porque necesitaba permiso del congreso para otorgar unos $400 mil millones del presupuesto. El legislativo debe aprobar ese borrón y cuenta nueva, porque es el dinero de los impuestos de todos. 

Y de nuevo, el debate está errado, pues la pregunta es, ¿por qué es tan caro educarse en la primera potencia del mundo, acaso, no es con ese conocimiento que acabaría la miseria en el planeta?

Otro tema difícil se refiere a la libre expresión, pues también está en debate, ya que la corte reconoció el derecho de la diseñadora Lorie Smith de negarse a crear una página en internet para una boda entre hombres. Y ahora el supuesto novio dice que ¡tiene esposa e hijo y no es gay! ¡Y, al parecer no se vulneró ningún derecho!

En conclusión, hay que ponerle más cuidado a la Corte y evitar que haya tendencia o posiciones políticas en sus fallos, ya que su imparcialidad es vital para la nación.

La autora, Sofía Villa, escribe esta columna a título personal y sus opiniones no representan a Televisa-Univision donde trabaja como Writer /Producer. 

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