Senda difícil para la reforma
La anticipada reunión republicana en la Cámara de Representantes mostró el arduo camino que la reforma migratoria debe recorrer en una dividida mayoría.
Las perspectivas se ven complicadas ante una bancada que en el caso de la inmigración como en la ley agrícola y la deuda es incapaz de marcar una senda que no sea dominada por los extremistas, ya sea para imponer sus posturas recalcitrantes o bloquear los consensos de sus colegas.
Por eso, es comprensible la reacción de desaliento del senador Jeff Flake, un integrante del Grupo del los Ocho, ante esta reunión. No es para menos, el senador que conoce de primera mano el tema de la seguridad fronteriza por ser originario de Arizona, ahora ve cómo se rasgan las vestiduras sus correligionarios de la Cámara Baja hablando de un tema que desconocen como es la frontera sur.
Más aun cuando el límite entre México y Estados Unidos es la entrada de solo la mitad de los indocumentados, pero acapara en los discursos el 100% de la atención de los legisladores. Es más simple hacer demagogia con la frontera que con la expiración de las visas.
Por otra parte, el paso del tiempo es un enemigo de la reforma que también esta siendo utilizado para dejarla de lado como prioridad, para permitir el refuerzo de la base partidaria opositora y/o para convertirlo en un demonio electoralista como el Obamacare. De ahí que a la salida de la mencionada reunión se hable de un calendario de varios meses q ue puede llegar hasta el año que viene para tratar este proyecto.
Este es el momento para presionar con llamadas telefónicas y correos electrónicos a los congresistas exigiendo una reforma con legalización incluida. El camino es difícil, pero ya se ha recorrido la mitad y las posibilidades siguen siendo las mejores en décadas.
ImpreMedia/La Opinion