El recorrido actoral de Robert Downey Jr., heredero de talento, fama y problemas

Robert Downey Jr. es heredero de un gran talento. Desde pequeño actuaba en las películas que su padre dirigía y producía. Junto a su madre y hermana comenzaron a crecer actoralmente, sin embargo fue el pequeño niño quien muchos años después haría una serie de grandes papeles y personajes.

En algún punto de su juventud y después de que sus padres decidieran separarse, Robert se inclina a estudiar actuación para después dedicarse a su profesión de tiempo completo, independizándose a temprana edad para forjar un camino por sí solo y no depender solamente de la fama que su apellido le daba.

Al mismo tiempo que creció como actor, también crecieron los problemas de adicciones al alcohol y a las drogas, situación que comenzó junto a su padre a la edad de 8 años y que, en voz del propio actor, “era la única conexión real que tenía con mi papá y también la forma de cariño más tangible de su parte”.

El joven talento obtuvo el papel de su vida con Chaplin en 1992 que le otorgó una nominación al Oscar, al Globo de Oro y al BAFTA: los dos primeros se los ganó el actor Al Pacino por su trabajo en Scent of a Woman, y Downey solo se levantó ese año con el premio británico. A partir de ese momento su talento se comenzó a ver en diferentes películas y todos decían, incluso la prensa, que ese Oscar a Mejor Actor le había sido robado.

Entrando y saliendo de centros de rehabilitación, visitando la cárcel unos días, Robert Downey se colocaba en la escena como uno de los mejores actores de su generación: trabajó bajo la dirección de Robert Altman en Short Cuts (1993), junto Oliver Stone en Natural Born Killers (1994) y llegó a interpretar hasta cuatro personajes diametralmente opuestos uno del otro en un sólo año, pero seguía llegando tarde a los llamados en estado inconveniente.

En el 2001 el actor gana el Globo de Oro a Mejor Actor de Soporte por su trabajo en la serie de televisión Ally McBeal, pero al ser detenido por la policía con posesión y bajo la influencia de drogas, la producción tomó la decisión de sacar a su personaje de la serie. En 2004 retoma su carrera más fuerte que nunca después de una necesaria desintoxicación y comienza a tomar personajes distintos y a reforjar su carrera como actor, pero ahora con una mejor reputación y respeto por su profesión, directores y compañeros. En esta faceta de reconstrucción personal y profesional, crea su propia productora y acepta el personaje que terminó por redefinirlo: Iron Man. Y es que en 2006 acepta ser Tony Stark en el recién imaginado Universo de Marvel y que después tomaría un rumbo totalmente diferente llegando a las manos de los Disney Studios y la fusión de Marvel Studios. El personaje del millonario Stark fue tan famoso que Robert Downey Jr. se convirtió en uno de los actores mejores pagados de la década con un ingreso por proyecto de 31 millones de dólares. ¡El actor había regresado para quedarse!

En 2009 es escogido por el director Guy Ritchie para interpretar al famoso detective londinense Sherlock Holmes junto a Jude Law como Watson. En 2012, debido al éxito rotundo de Iron Man 1 y 2, es llamado por Marvel Studios para la primera película de The Avengers y firma contrato por una tercera entrega de Tony Stark en solitario, pero también por una saga de películas sobre un universo extendido de superhérores.

En 2014 produce y actúa en The Judge, un drama producido por medio de su compañía productora y co estelarizaba con el veterano Robert Duvall, quien fue nominado al Oscar a Mejor Actor de Reparto en 2015 por su personaje. Así, Robert Downey Jr. no solo se colocaba como uno de los mejores actores de la industria cinematográfica norteamericana, también como productor.

En 2018 y 2019 concluye su participación con Marvel Studios y se quita el traje de Iron Man para ser de nuevo el actor que se arriesga con personajes interesantes, trabaja con directores propositivos y el productor de películas que la industria necesita. ¿Por qué? En el recién iniciado 2020, Robert Downey Jr. se aventura a crear su propia versión del Doctor Dolittle en Dolittle, una producción de Universal Pictures en mancuerna con la productora que el actor actor había dejado por trabajar en el MCU por toda una década.

Lejos quedaron los problemas y permaneció el talento de un actor que sigue vigente y más talentoso que nunca.