Cómo Bad Bunny reconectó a la diáspora boricua / El Diario
La directora del Centro de Estudios Puertorriqueños, Yomaira Figueroa-Vásquez, analiza cómo la residencia de Bad Bunny se convirtió en un puente emocional entre la isla y la diáspora en Nueva York y otros estados. Detalla la experiencia como una “reunión familiar” masiva, donde miles de boricuas viajaron a Puerto Rico, muchos por primera vez en años, para celebrar su identidad. El concierto no solo fue una fiesta, sino un acto de reafirmación cultural que fortaleció los lazos y empoderó a una comunidad que lucha por mantener viva su conexión a través de la distancia.