La verdad tras el mito de Michael Jackson y Rubén Blades / El Diario
La relación de Michael Jackson con la comunidad hispana de Estados Unidos tuvo un momento cumbre en 1987, cuando el artista se propuso conquistar los corazones de millones de latinos en su propio idioma. Muchos aún recuerdan el impacto de escuchar al Rey del Pop con un español casi perfecto, lo que desató una teoría que circuló por años en las calles de Nueva York: ¿Había sido Rubén Blades el maestro secreto de Jackson?
La realidad técnica es igual de fascinante. Jackson trabajó fonéticamente cada frase bajo la dirección de Humberto Gatica y el traductor Rubén Vigón. La confusión histórica ocurrió porque los fans, al leer el nombre de “Rubén” en los créditos de la canción y saber que Gatica también era panameño, dieron por hecho que Blades era el colaborador misterioso. Aunque el ícono de la salsa no participó, el esfuerzo de Michael Jackson por eliminar su acento extranjero fue un gesto de respeto genuino hacia sus fans hispanohablantes, demostrando que para el talento no existen fronteras.