¿Se encamina EEUU hacia una dictadura?… un profesor crea una guía para estar atentos

A Stephen Walt, un profesor de Gobierno de la Universidad Harvard, le preocupa que Trump se comporte en el Despacho Oval como lo hizo durante la contienda

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¿Se encamina EEUU hacia una dictadura?… un profesor crea una guía para estar atentos

 WASHINGTON.- El presidente electo, Donald Trump, está generando críticas dentro y fuera del país por el futuro rumbo del liderazgo de EEUU, y una vasta coalición de grupos cívicos teme que su Administración viole los derechos civiles.

En los 15 días desde que ganó la presidencia gracias al Colegio Electoral, Trump ha estado formando su Gabinete presidencial con personas con poca o ninguna experiencia política, mientras que algunos en su íntimo círculo de asesores tienen un pasado de problemáticas posturas contra los inmigrantes y las minorías.

Tanto su equipo de transición como sus partidarios y aliados dentro y fuera del Congreso, piden paciencia y darle “espacio” para demostrar su liderazgo y echar a andar sus propuestas “para que EEUU sea grande de nuevo”.

COBERTURA ESPECIAL SOBRE POLÍTICA DE EEUU

Pero, a juicio de Stephen Walt, un profesor de Gobierno de la Universidad Harvard, preocupa que, para comenzar, Trump se comporte en el Despacho Oval como lo hizo durante la contienda: con desdén hacia las normas establecidas, la prensa, y la oposición, con la que tendrá que tender puentes.

Debido a su temperamento, Walt cuestionó si Trump podrá superar las pruebas cuando caiga su popularidad, no consiga todo lo que quiere del Congreso, o afronte presiones de la base que lo apoyó por sus posturas “anti-establishment”.

No son temores “alarmistas” porque, si bien es posible que Trump defienda la Constitución sin atropellar los derechos civiles, algunos de sus asesores mantienen posturas extremistas que podrían poner en peligro el orden constitucional, argumentó Walt en un extenso artículo en la revista “Foreign Policy”.

Hasta ahora, EEUU ha evitado los excesos comunes en regímenes autoritarios, pero “jamás ha tenido a un presidente remotamente” como Trump, señaló.

Donald Trump iniciará su gobierno el 20 de enero de 2017, cuando jure como el presidente número 45 en la historia de EEUU. Getty
Donald Trump iniciará su gobierno el 20 de enero de 2017, cuando jure como el presidente número 45 en la historia de EEUU. Getty

A continuación, un resumen de una guía creada por Stephen Walt para vigilar que Trump y sus asesores eviten la vía autoritaria común en dictaduras en todo el mundo:

Esfuerzo sistemático para intimidar a la prensa.–  Una prensa libre es clave para dar información veraz e independiente al público, para defender las libertades democráticas, y para exigir la rendición de cuentas de los políticos.

El peligro es que Trump tome medidas para restringir la libertad de prensa, o que pueda crear su propia red o medio oficial que sólo difunda información favorable  a su gobierno.

Interferencia o politización de las agencias del gobierno.-  Las instituciones del gobierno contienen protecciones para ciertos miembros de la burocracia, que en principio deben actuar con independencia política.

El peligro, según Walt, es que Trump tome medidas para intimidar a servidores públicos, incluso en la comunidad de servicios de inteligencia, de manera que cumplan sus órdenes sin cuestionamiento alguno.

Intimidación de opositores.-  Así como Richard Nixon usó a la Agencia Central de Inteligencia (CIA) para infiltrar grupos opuestos a la Guerra de Vietnam, el nuevo gobierno podría recurrir a la vigilancia de opositores, sus correos, teléfonos, computadoras y actividades en internet, con el fin de intimidar, persuadir o humillarlos.

Uso del Estado para premios y castigos.-  Bajo regímenes corruptos, el gobierno usa los poderes del Estado para premiar a empresarios leales y castigar a quienes vea como un “estorbo”,  lo que sin duda alentaría la corrupción.

Manipulación del Tribunal Supremo y del sistema judicial.- El Tribunal Supremo vela por la constitucionalidad de las leyes, y está por verse si Trump nombrará uno o más jueces vitalicios para premiar la lealtad de partidarios, o a personas con independencia jurídica.

Además, otra prueba que tendrá Trump es hacer cumplir las leyes de manera “neutral”, y que el sistema judicial funcione de forma pareja tanto para aliados como para adversarios.

¿Será duro con opositores, y flexible con grupos extremistas que lo apoyan?

Manipulación del sistema electoral.- Trump siempre se quejó de que el sistema electoral estaba “amañado” en su contra, pero ese sistema le dio la victoria, además de que, según activistas, muchos partidarios de Clinton afrontaron trabas en las urnas por medidas de supresión del voto.

Falta ver si los republicanos tomarán medidas para interferir con la demarcación de distritos electorales y beneficiar a su partido en los comicios de 2018 y 2020.

Campaña del miedo y “satanización” de opositores.-  El uso del miedo y la ansiedad por la seguridad económica y nacional es una táctica que siempre ha funcionado: Trump lanzó su candidatura, y ganó, atizando el miedo a los extranjeros.

Una población atemorizada tiende a pensar primero en su seguridad, y deja en segundo plano sus libertades fundamentales, como ocurrió tras los atentados del 9/11.

Grupos cívicos tendrán que estar atentos a que Trump no utilice algún incidente para restringir las libertades.

Y la oposición, en este caso los demócratas, tendrán que combatir cualquier esfuerzo por encasillarlos con “enemigos” de EEUU, cuestionando su patriotismo, para justificar medidas extremas.

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