¿A dónde escapar del escándalo?

Algunos hispanos tya se han acostumbrado al bullicio en sus vecindarios, pero otros han diseñado innumerables estrategias para huir del ruido cotidiano, como utilizar tapones en los oídos o pasar un tiempo tranquilo en la ducha hasta que se arrugue la piel.

Algunos prefieren irse fines de semana a sitios tranquilos en Nueva Jersey o Connecticut.

Para quienes no puede viajar, los parques públicos alejados de la urbe son una opción. Las iglesias también figuran entre las preferencias de los neoyorquinos, para conseguir un poco de silencio.

Algunos otros combaten el ruido con más ruido. Escuchar la música favorita o ver una película mientras se viaja en tren, son métodos de relajamiento para quienes no desean desvincularse de la tecnología.