Abuso familiar estremece PR

San Juan/EFE – Las 25 muertes por violencia de género en lo que va de año van camino de convertir a 2011 en el peor de la historia reciente de Puerto Rico, conmocionado por la agresión de un policía contra su pareja que le costó la vida a la hija de ambos.

La prensa puertorriqueña llevó ayer a sus portadas la trágica muerte de una niña de solo 16 meses, que perdió la vida a manos de su padre, Elías Abolafia Morales, sargento de la Policía Municipal de Arecibo, que el pasado miércoles la mató de un tiro e hirió de gravedad a su compañera sentimental.

La trágica muerte de la niña y la agresión contra sus compañera, Vicmaries Pérez Rivera, de 35 años, ha vuelto a poner de actualidad el problema de la violencia de género y en general la que se da en el ámbito familiar, una lacra que golpea a Puerto Rico en los últimos años.

Un total de 25 personas han muerto en lo que va de año a manos de sus parejas o de antiguas relaciones, cifra que ha hecho sonar la alarma después de que 2010 se cerrara con 18 muertes de mujeres, lo que supuso una reducción en la tendencia al alza que se venía registrando en el último lustro.

El año 2006 se registraron 23 muertes a causa de violencia de género, cifra que en 2008 se situó en 26.

La presidenta de la Comisión de la Mujer del Colegio de Abogados de Puerto Rico, Verónica Rivera, dijo hoy a Efe que la muerte de mujeres a manos de sus compañeros de pareja se ha convertido en una emergencia nacional.

Rivera señaló que esas 25 muertes por violencia de género son solo las confirmadas de manera oficial por la Policía, pero que es posible que se debieran sumar muchas más que no se contabilizan por tratarse de investigaciones inconclusas.

“Se trata de un número alarmante”, dijo la representante del Colegio de Abogados de Puerto Rico, entidad que históricamente ha actuado como la voz más influyente en la defensa de los derechos civiles de la sociedad de la isla caribeña.

Rivera subrayó que el Gobierno del anexionista Luis Fortuño “no ha dado una respuesta coordinada al problema de la violencia de género”, a pesar de las denuncias del Colegio de Abogados y de otras organizaciones sociales sobre la dimensión del problema.