Boda de militares gay tras abolición de ‘No preguntes No Digas’

Washington/EFE – El Pentágono puso ayer oficialmente fin a su política de 1993 que prohibía a soldados que se declararan homosexuales pertenecer al Ejército y que obligó a la expulsión de más de 13.000 miembros de las Fuerzas Armadas.

En ese marco, el teniente de la Marina Gary Ross se convirtió ayer en el primer militar estadounidense unido por matrimonio a una persona de su mismo sexo después de la derogación de la ley conocida como “No preguntes, no digas”.

Ross se casó con el civil Dan Swezy, su pareja desde hace once años, exactamente un minuto después de que la ley que prohibía a los homosexuales declarados pertenecer a las Fuerzas Armadas de EE.UU. dejase de tener efecto después de casi 18 años de vigencia.

La boda la ofició el juez de paz Greg Trulson en la cabaña de la Logia Moose Meadow, en Duxbury, unos 25 kilómetros al noroeste de Montpelier, donde se llevó a cabo también la primera boda de homosexuales civiles en 2009.

Para la boda, Ross, de 33 años, y Dan Swezy, de 49, que son pareja desde hace once años, viajaron desde Tucson (Arizona) hasta Vermont, uno de los seis estados de EE.UU. donde es legal el casamiento de personas del mismo sexo.

El teniente Ross, quien lució uniforme de gala, y Swezy también escogieron Vermont por la diferencia de huso horario que les permitió casarse dos horas antes.

“Fue una ceremonia hermosa”, dijo Ross al diario Burlington Free Press. “Las emociones realmente me estremecieron pero, finalmente, es oficial”, agregó.

De su lado, el presidente Barack Obama elogió la abolición de la política conocida como ‘No preguntes, No digas’, al igual que líderes del Congreso y grupos cívicos.

“Hoy (ayer) hemos dado otro gran paso para mantener a nuestras Fuerzas Armadas como las mejores del mundo y para cumplir los ideales fundacionales de nuestro país”, dijo Obama en un comunicado emitido por la Casa Blanca desde la ONU, donde el mandatario participa en reuniones de alto nivel.

Obama rindió homenaje a los “patriotas” que lucharon por ese cambio, los legisladores que lo aprobaron en diciembre pasado, los líderes que organizaron una transición sin incidentes, y al “profesionalismo” de los soldados que demostraron su voluntad de avanzar como equipo “para cumplir las misiones que se les asignen”.

Mientras, el secretario de Defensa, Leon Panetta, dijo en una rueda de prensa que es “un día histórico para el Pentágono y para la nación” y, con la revocación de “DADT”, EE.UU. se acerca más a la meta de “igualdad de oportunidades y dignidad para todos los estadounidenses”.

Acompañado del jefe del Estado Mayor Conjunto, el almirante Mike Mullen, Panetta reiteró su compromiso de eliminar “todas las barreras” que afrontan quienes prestan servicio militar o buscan un ascenso según “sus talentos y capacidades”.