El poder político es todavía elusivo para los latinos

La portada y el principal artículo de la edición de ayer de este periódico me recordaron la conversación que tuve al respecto en un almuerzo a finales de julio con un influyente judío de la metrópolis.

“¿Quien es el más prometedor político latino actualmente que tenga el potencial de ser alcalde?”, fue la pregunta de mi interlocutor.

“No existe esa persona”, le respondí. Mi perplejo anfitrión colocó su vaso de gaseosa sobre la mesa en la parte interior de su despacho privado. “Y qué tal…” -y menciono a cuatro políticos que actualmente son funcionarios electos. Uno tras otro le desglosé los hechos que privan a cada uno de los que me mencionó.

“Entonces ¿nunca habrá un alcalde latino en Nueva York?”, me cuestionó el curioso. “Sí, lo habrá, pero esa persona tal vez esté en escuela secundaria o tal vez recién comenzando sus estudios universitarios”, le aseveré.

Le dije que el primer alcalde latino de la urbe sería o nacido en México o descendiente del país hermano. Y eso me trae a la búsqueda de un líder político o el poder político que -con ansias- buscan los mexicanos.

Entiéndase que con todas las batallas –algunas físicas- libradas por los puertorriqueños, aún no contamos con un solo líder a nivel de los cinco condados con el nombre ni poder político que pueda lograr conquistar la poltrona municipal. Y para muestra menciono a Fernando Ferrer y su valiente lucha del 2005, que resultó en la paliza electoral más contundente de nuestros tiempos.

La comunidad dominicana, que continúa avanzando y logrando elegir a nuestros hermanos caribeños a escaños -y que algunos consideran que igualarán a los boricuas- actualmente no ha elegido a un representante a la Cámara en Washington, D.C. o a un presidente de condado.

Se habla de crear un distrito congresional en el que un dominicano pueda ser electo. Sin embargo, si el distrito 14 es el piensan es el idóneo para el empeño, estimo no se logrará. Pero, eso es mangú para otro plato.

Los amigos ecuatorianos recién lograron su primer político electo en Queens. Los otros países de América Latina todavía esperan por elegir al primero de los suyos.

El reportaje de ayer sobre lo que buscan los mexicanos contiene muchas verdades. Lo que carece es de la triste realidad que, como comunidad latina, el poder todavía nos elude. Y a los mexicanos les falta mucho por llegar y ojalá que aprendan de nuestros errores.