Emotivo homenaje a disidente cubana Laura Pollán

LA HABANA/AP – Disidentes, familiares y diplomáticos rindieron homenaje a la opositora Laura Pollán, líder del grupo Damas de Blanco y fallecida el viernes tras perder la batalla contra un virus respiratorio.

Luego de cremar el cuerpo, su esposo y ex preso político, Héctor Maseda, abrió las puertas de la vivienda de la pareja para recibir las condolencias ayer por la madrugada.

En la sala -donde durante años Pollán colocó fotos con los rostros de 75 disidentes encarcelados en 2003 que fueron el motivo de su lucha- se colocó un cuadro de ella rodeado de coronas de flores, un rosario y velas.

Maseda indicó que una parte de las cenizas de su esposa viajó a Manzanillo, la localidad natal de Pollán al oriente de la isla, y la otra permaneció en la casa aunque prefirió no exhibirla. “Vamos a hacer lo que ella pidió… que se distribuyeran sus cenizas en un campo florido”, agregó.

Pollán falleció el viernes de un paro cardiorespiratorio tras una semana de internación en terapia intensiva afectada por un dengue y un agresivo virus respiratorio. Su marido agradeció a los médicos que la atendieron. “Se comportaron muy bien, profesionalmente son muy capaces”, agregó.

Algunos disidentes conocidos y hasta tres diplomáticos estadounidenses con una corona de flores, a nombre de la Oficina de Intereses de Estados Unidos en la capital cubana, llegaron el sábado a la vivienda de Pollán.

Su esposo informó que las puertas de su casa estarán abiertas durante tres días para quien quiera firmar un libro de condolencias habilitado para la ocasión. Aunque no hubo reacciones de las autoridades ante la muerte de la opositora, un blog ligado al gobierno publicó declaraciones del doctor Armando Elías González Rivera, Jefe de cuidados intensivos del Hospital Calixto García, donde ella falleció. Dijo que la paciente, de 63 años era diabética y murió a las 7:50 pm. del 14 de octubre. Confirmó que fue atacada el virus.

“Espiritualmente va a estar junto a nosotros”, dijo a la AP con lágrimas en los ojos, Bertha Soler.