Familiares de desaparecidos no quieren el olvido

Lima/EFE – En un acto simbólico por el día de los santos y de los muertos, organizaciones de derechos humanos y familiares de desaparecidos y fallecidos en Perú rindieron ayer homenaje a las víctimas de la violencia política que azotó el país entre 1980 y 2000.

“La única manera de llegar a la reconciliación es haciendo justicia y conociendo la verdad de lo que sucedió”, dijo el defensor del Pueblo, Eduardo Vega, durante un breve discurso.

Cerca de 100 personas se apostaron alrededor del monumento “El ojo que llora” en una ceremonia donde se colocaron fotos de las víctimas, se leyeron testimonios de sus familiares, se intercambiaron ofrendas como pan y papa, y donde tocaron orquestas.

“Los familiares de desaparecidos no tenemos un lugar para llorarlos”, dijo a Efe Gisela Ortíz, la hermana de una de las víctimas de la masacre de la Cantuta, cometida en 1992 por un grupo militar encubierto.

Según cifras de la Comisión de la Verdad y Reconciliación, hubo cerca de 70.000 víctimas durante el conflicto interno, la mayoría responsabilidad del grupo terrorista Sendero Luminoso.

“Si se violaron los derechos humanos fue por el abandono del Estado; el Estado debe promover los gestos de reparación”, expresó Ortíz.

Esta petición se da en momentos en que hay voces discordantes y polémicas en el Gobierno del presidente Ollanta Humala en relación al tema de derechos humanos. El ministro de Trabajo, Rudecindo Vega, propuso el domingo en un programa de televisión la amnistía general para todos los condenados por violaciones a los derechos humanos para lograr la reconciliación nacional.

“Lo que ha dicho Rudecindo Vega está fuera de lugar, se contradice con las políticas de Gobierno de Ollanta Humala; el presidente tiene que salir a aclarar el tema”, sostuvo Ortíz.

En agosto, el ministro de Defensa, Daniel Mora, dijo estar a favor de la amnistía para el encarcelado expresidente Alberto Fujimori, condenado a 25 años por delitos de lesa humanidad durante su gobierno (1990-2000), y para Antauro Humala, hermano del actual mandatario y sentenciado por el levantamiento que lideró en 2005.