Jessy J quiere triunfar con su jazz

Los Ángeles – En sus inicios pocos creían en ella. Su juventud, su feminidad y encima latina, metida en un mundo musical tan complejo como el jazz, Jessy J. tenía mucho por demostrar.

“Ya me tienen más respeto ahora”, asegura la cantante y músico de 30 años de edad. “Cuando [el público y los críticos] me escuchan, me toman más en serio. Tengo tres discos, he ido de gira por varios países del mundo y me producen grandes músicos del jazz como Joe Sample, con nominaciones al Grammy, y que son muy selectivos para trabajar con algún artista”.

Pero sin embargo, asegura, “tuve que hacer más para decirles que era en serio lo que hacía”.

Para Jessy J su mundo es el jazz. Quiere tocar ese género toda su vida aunque “coquetea” con el pop: actualmente acompaña a Cristian Castro en su gira, y también lo ha hecho con Gloria Trevi y el maestro Armando Manzanero.

“Me encanta y aunque me he visto tentada [por este género], el saxofón es lo que realmente me llena”, comenta en entrevista con La Vibra.

Aunque toca el piano y la flauta, y cuenta que el saxofón es su inspiración y armonía. Su nombre Jessica Spinella, lo cambió por el de Jessy J, que fonéticamente tiene un acercamiento a jazz. Además, la “J” es la inicial de ese género.

Su reciente disco, “Hot Sauce”, se ha colocado recientemente en la posición número uno de la lista de jazz de la revista Billboard.

Sus influencias musicales latinas -que ahora le son elementales y las mezcla en sus producciones-, estaban muy distantes de lo que realmente era su fascinación.

Mientras que en casa, Jessy J crecía con los sonidos del rasgueo de la guitarra del trío Los Panchos o del tamborazo de una banda sinaloense -por influencia de su padre-, en la escuela encontró ese gusto más refinado por géneros más tradicionales.

A los cuatro años comenzó a tocar piano y ahí descubrió a los compositores clásicos: Mozart, Beethoven, Tchaikovsky… Luego en secundaria, cuando por asignación aprendió flauta y saxofón, descubrió el jazz.

“Tenía nueve años cuando me presentaron [musicalmente] a Charlie Parker y me fascinó el jazz; esa improvisación de instrumentos y notas, me encantó”, explica.

Toda esa mezcla musical, aunque el jazz sea su debilidad, son parte de Jessy J, que se graduó con honores de sus estudios de jazz de la Universidad del Sur de California (USC).

“Sin pensarlo surge esa combinación de sonidos de salsa, merengue, cha-cha, flamenco, que me gusta agregarle al jazz”, comenta.

Jessy J además de músico, también canta y compone su propia música y letra.

Su nuevo disco contiene ocho temas originales y dos éxitos como el clásico “In Sentimental Mood”.

En este álbum la mexicoamericana se hizo acompañar de varios jazzistas promimentes, además de Sample, su productor, como el guitarrista Paul Brown, por citar solo uno.

“Quería hacer de este álbum un disco muy vibrante, con los sonidos latinos, pero también tener lo ‘smooth’ y cool del jazz y el resto de sonidos como blues y swing”.

Incluyó el tema “Río Grande” con el que hace un homenaje a sus padres. “Es una canción muy especial. Pensé en los inmigrantes; mi papá fue uno de ellos y quise componer un tema que le diera honor a sus sufrimientos”, explica.