Líder del Congreso critica plan de Obama

WASHINGTON, D.C. – El presidente de la Cámara de Representantes John Boehner (R-OH), dejó claro ayer, que el plan de empleos de la Casa Blanca, no cuenta con un ambiente favorable en el Capitolio.

En un esperado discurso en el Club Económico de Washington, el líder republicano fue enfático al decir que las empresas contratan personal cuando reciben los incentivos correctos.

La propuesta de Obama es “un pobre sustituto de políticas de crecimiento de empleos”, indicó el líder republicano.

“Regulación innecesaria de un gobierno que siempre está manipulando y tratando de manejar cada pequeño detalle no ayuda. Una que ofrece que confusión, cuando lo que se necesita es claridad”, dijo Boehner.

“Mucho del trabajo en Washington es más de lo mismo. Parece más relacionado con la siguiente elección en vez de la siguiente generación”, agregó. “Se necesita tomar decisiones para liberar nuestra economía”.

El líder de la Cámara Baja dedicó una parte importante de su alocución a rechazar la existencia de regulaciones fiscales y las describió como uno de los impedimentos principales para la creación de trabajos.

Además, aseguró que desde su punto de vista existen dos pilares para sacar al país del 9.1% de desempleo actual: reformar el sistema tributario y reducir el déficit fiscal.

Al hablar del trabajo del supercomité, que tiene como objetivo recomendar 1.5 mil millones en recortes antes del Día de Acción de Gracias, Boehner enfatizó que las reformas a programas como el Seguro Social, Medicare y Medicaid, son imperativas para reducir el déficit.

“El supercomité puede y debe tener éxito. Si hace su trabajo correctamente, comenzará a remover las barreras más grandes a la creación de empleos”, dijo.

Respecto al plan para generar trabajos del Presidente Barack Obama, Boehner no dio detalles respecto a la manera en que será considerado en el Congreso. “Hay algunas partes en que podemos encontrar terreno común, pero es muy pronto para decir si esto será parte del trabajo del supercomité o será aparte”.

El plan del mandatario, con un costo total de $447 mil millones, incluye recortes a impuestos de nómina para compañías que contraten o suban sueldos, extensión de beneficios de desempleo y proyectos de construcción.