Líderes piden democratizar la ONU

Naciones Unidas – La Asamblea General de la ONU finaliza ayer una semana de debates maratonianos en Nueva York, donde se alzaron las voces de líderes de todo el planeta para reclamar la democratización del organismo mundial, cuyas estructuras datan del final de la Segunda Guerra Mundial.

Por la tribuna de la ONU desfilaron dirigentes de 193 países para debatir sobre la actualidad internacional, con Palestina, la “primavera árabe” y la crisis global que asusta a todos, como temas estrella.

El mayor encuentro de la diplomacia mundial ha sido escenario de una ofensiva liderada por los países emergentes, para que los organismos multilaterales cedan poder y den más representación a bloques regionales, como América Latina, Asia y África.

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, hizo historia en la ONU al ser la primera mujer en inaugurar el debate general el pasado miércoles, imagen que simbolizó también la creciente influencia del país latinoamericano.

El ministro de Exteriores ruso, Sergey V. Lavrov, abogó ayeren su intervención por potenciar el papel del G-20 en “la recuperación de la poscrisis de la economía mundial”, al igual que lo hizo desde la misma tribuna el lunes su homólogo chino, Yang Jiechi.

El G-20 concentra el 90 por ciento del PIB mundial y está integrado por los países del Grupo de los Ocho (Alemania, Canadá, EE.UU., Francia, Reino Unido, Italia, Japón y Rusia), la Unión Europea, Arabia Saudí, Argentina, Australia, Brasil, China, Corea del Sur, India, Indonesia, México, Sudáfrica y Turquía.

“Todo el mundo pide cambios en la ONU”, reconoció a su regreso de Nueva York el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad.

Los mandatarios también se posicionaron en la Asamblea General sobre la denominada “primavera árabe” y los conflictos en el norte de África y Oriente Medio, especialmente respecto a la situación en Libia y Siria.

Las medidas de seguridad eran máximas en Manhattan, pero la única alerta se produjo dentro de la ONU, por una pelea entre los agentes de seguridad de la delegación turca y los guardias del edificio, un incidente que no quiso comentar el organismo internacional y que quedó reflejado en un vídeo colgado ayer por un medio local.