Mayweather dice noqueará a Ortiz

LAS VEGAS/AP – Sus disputas familiares son propias de un programa de unn ‘reality show’. Sus problemas legales podrían llevarlo a prisión. Y lo peor para Floyd Mayweather Jr. es que está envejeciendo y Manny Pacquiao sigue robándose el show.

Pero el púgil estadounidense no espera sumar otro a la lista mañana sábado, cuando enfrente al méxico-americano Víctor Ortiz, campeón mundial welter del Consejo Mundial de Boxeo (WBC).

“Creo en mi talento. Esta pelea no llegará a los 12 asaltos”, manifestó Mayweather.

Mayweather regresa al cuadrilátero por primera vez en 16 meses, en una pelea intrigante contra un joven boxeador, de pegada potente, quien promete propinarle su primera derrota.

Mayweather se embolsará millones de dólares por concepto de la transmisión de la contienda en la modalidad de ‘pago por ver’, en buena medida porque el púgil ha encontrado la forma de venderse bien, como una personalidad interesante, en la serie televisiva “24/7” de HBO, donde ha narrado sus antecedentes familiares y otras situaciones conflictivas.

Los apostadores no creen que Mayweather vaya a tener problemas frente a Ortiz, hijo de padres mexicanos. Tampoco lo creen los expertos del boxeo. Pero el ex campeón tiene 34 años y no ha peleado en tanto tiempo, que los pronósticos podrían complicarse un poco más.

Ortiz dice que no tiene nada que perder ni que temer en la pelea más importante de su vida. Pero otros boxeadores han dicho eso, y Mayweather sigue con foja de 41-0. Quizás no figura entre los grandes de la historia, pero su récord hace que lo parezca.

“Voy a acabarte”, dijo Mayweather a Ortiz el miércoles, en la última conferencia de prensa previa en el hotel MGM Grand.

Mayweather indicó que estaba listo, en las 147 libras, el límite de los welter, división en la que Ortiz destronó al haitiano-estadounidense Andre Berto en su última pelea, en abril.

El hecho de que Mayweather logre el peso requerido no es extraño. Nunca ha estado fuera de forma.

Pero incluso entre los miembros de su equipo hay dudas sobre su larga inactividad y el paso del tiempo, que no perdona a ningún boxeador.

La última vez que Mayweather peleó tuvo una noche tranquila contra un envejecido Shane Mosley, quien lo atacó en el segundo asalto pero corrió durante el resto de la contienda. Esta vez, tiene en frente a un rival de 24 años, lleno de confianza tras ganar una pelea que necesitaba para enderezar su carrera.

“Estados Unidos quiere un cambio, y el cambio llegará pronto”, dijo Ortiz.

Para quienes siguieron “24/7” en las tres semanas pasadas, la historia de Ortiz es sencilla. El superó el abandono de sus padres para convertirse en un boxeador que pelea con la misma intensidad con la que vive.

Ortiz dice que siempre ha tenido que sobreponerse a las apuestas, desde el día que nació en Garden City, Kansas, hasta ser el exitoso boxeador de hoy.

“Siempre he tenido que enfrentarme a todo el mundo. Acepto el reto y saldré adelante, como lo he hecho siempre”, dijo Ortiz, cuyo récord es 29-2-1, aunque es sólo la segunda vez que pelea como un verdadero welter.