‘Ningún hijo reemplaza a otro’

Al menos 5 niños viajaban sin su mamá en el Vuelo 587; ellos murieron ese 12 de noviembre y estas mujeres desfallecen recordándolos desde hace 10 años

NUEVA YORK

A los hijos que pierden a sus padres se les llaman huérfanos, a los padres que pierden a sus hijos, no hay manera de poder darles un nombre.

Milagros Batista, directora del programa para familias y niños de la Alianza Dominicana, indicó que -según sus registros- en la catástrofe aérea murieron 10 menores de edad.

La lista oficial sólo identifica a cinco como infantes que iban en brazos de un adulto.

De los 10 menores que perdieron la vida en el accidente del vuelo 587 de American Airlines, al menos cinco no iban en compañía de su madre, mujeres que han quedado abatidas y que prefieren no hablar de su pérdida. “Ella perdió a su hijo de ocho años y volvió a rehacer su vida y a tener otro niño, que por gracia de Dios, se parece mucho físicamente al que perdió”, dijo la amiga de una de las madres que perdió a su hijo y que por respeto, pidió no ser identificada ni revelar el nombre de la mujer.

La madre de este menor en particular, no pudo acompañarlo en el viaje por no tener documentación legal en el país. “Ella lloró mucho, sentía enloquecerse porque era su único hijo, todo lo que quería era que su familia en República Dominicana lo conociera. Aunque tiene otro hijo, no creo que su dolor pase nunca. Ningún hijo reemplaza a otro”, sostuvo.

“Para las madres que perdieron a sus hijos pequeños, hablar del tema es muy difícil”, dijo Batista, agregando que “muchas no lo han superado y volver a hablar es recordar y ahondar en el dolor de la pérdida”.