No hay ventaja segura

Especial para Impremedia – Los aficionados de los Cowboys están que no los calienta ni el sol. En apenas cuatro semanas de temporada, Dallas y su mariscal de campo Tony Romo han hecho historia en dos ocasiones, pero de la mala.

Jamás en su historia los Cowboys habían perdido con ventajas de 14 puntos en el último cuarto (contra los Jets) y menos 24 puntos de ventaja en el tercer período (contra Detroit). Pues llegó la primera vez, y Romo pasará dos semanas bastante incómodas bajo la crítica de los medios en Dallas, mientras los Cowboys cumplen su semana de descanso.

¿El verdugo de Romo? Su compadre, Bobby Carpenter, apoyador suplente de los Lions, quien interceptó un pase de Romo y caracoleó 34 yardas para anotación, lo que proporcionó el chispazo que despertó a Detroit. Lo que nunca hizo con los Cowboys, Carpenter lo hizo en su regreso a Dallas, contra su gran ‘cuate’ (estuvo en el cortejo de boda de Tony Romo). ¿Que pasó, compa? ¡Me estás fallando! Ni hablar. Ahí esta el gorila, bien montado, en los hombros de Romo, hasta que gane algo, y no estamos hablando de la temporada regular ni de la postemporada. Mientras, seguirán las comparaciones con Danny White (¡eso duele!).

No es el único. Michael Vick impuso récord personal al lanzar por 416 yardas, con dos pases de anotación, pero no bastó para salvar al supuesto ‘Dream Team’ en Filadelfia. El sueño de los Eagles se ha convertido en una pesadilla recurrente, cuarta oportunidad y corto, una y otra vez.

Pero el ‘club de Toby’ no para ahí. Demos la bienvenida a Donovan McNabb, la supuesta ‘última pieza’ que necesitaban los Vikings para dar el estirón. McNabb es decimoctavo entre mariscales en eficiencia; Minnesota, con todo y Adrian Peterson, no ha ganado un solo juego y el único estirón que están dando los Vikings es por el derecho de seleccionar al quarterback Andrew Luck en el próximo draft universitario. Vaya rezago en Minnesota.

Por ultimo están Sam Bradford (QB en San Luis, 18 capturas), Jay Cutler (QB en Chicago, 15 capturas) y Ben Roethlisberger (QB en Pittsburgh, 14 capturas), quienes no están viendo lo duro sino lo tupido. La NFL es una liga de mariscales de campo; primera regla: proteger al mariscal de campo. A ese ritmo ninguno dura la temporada completa.

No se pierdan la acción en la NFL y veamos lo más destacado para este fin de semana.

Resto de la Jornada (a seguir)

Tennessee (3-1) en Pittsburgh (2-2)

Los Titans han sorprendido. Matt Hasselbeck, un veterano colmilludo, ha estabilizado la posición más importante, quarterback, mientras el corredor Chris Johnson retomó su forma después de inconformarse por su contrato. Hasselbeck es cuarto entre mariscales con 1152 yardas por pase y un rating de 104.7 y Johnson sumó 101 de sus 199 yardas por tierra la semana pasada. No hay mal que tres de cuatro victorias no cure y la defensiva de Tennessee sabe defender la carrera (permite menos de 90 yardas por juego) y presionar al mariscal de campo (10 capturas). No pinta bien para los Steelers, que por múltiples lesiones sufren para integrar una línea ofensiva completa que brinde protección a Roethlisberger y obligue al rival a respetar el ataque por tierra (#21 en la liga).

Tampa Bay (3-1) en San Francisco (3-1)

Hacía tiempo que los 49ers no estaban en la lista de los mejores encuentros. Por nada y estarían invictos, aunque victorias contra Seattle, Cincinnati y Filadelfia no convencen. El personal es casi el mismo, Alex Smith (QB), Frank Gore (RB), Vernon Davis (TE) y Michael Crabtree (WR) más una defensiva férrea, especialmente buena contra la carrera (permiten solo 74 yardas por semana). Sobre todo hay nuevos ánimos y una nueva actitud bajo el nuevo entrenador Jim Harbaugh. Los Bucs dependen de dos jóvenes prometedores, su quarterback Josh Freeman y el corredor LeGarrette Blount (127 yardas por tierra, 1 TD contra los Colts).

NY Jets (2-2) en New England (3-1)

Nueva York ha sufrido dos derrotas al hilo, permitiendo 34 puntos en dos semanas consecutivas contra Oakland y Baltimore. Los Jets tienen dos de los mejores esquineros en la liga, por lo que rivales los han atacado por tierra, al son de 130 yardas por juego. La verdad no es un juego muy complicado. A la ofensiva, Nueva York ha perdido el rumbo por tierra. La línea ofensiva es floja, poniendo toda la presión y responsabilidad sobre el quarterback Mark Sánchez. Mientras que Tom Brady es primero en yardas por pase (1,553), pases de anotación (13) y promedio por pase completo (9.4) y segundo en eficiencia. Bueno, en algo puede mejorar Brady. Pero no todo es color de rosa con los Patriots. La defensiva es la peor en la liga, en yardas totales y defendiendo el pase. Bill Belichick es supuestamente un genio defensivo, pero está quedando a deber actualmente. Ahí están Brady, Wes Welker, Aaron Hernández y Ron Gronkowski para hacerle el paro.

Green Bay (4-0) en Atlanta (2-2)

Los Packers han sido contundentes. Las peripecias de Tony Romo y las sorpresas de los Bills y Lions han mantenido a Green Bay bajo el radar. Aaron Rodgers (un rating de 124.6, 12 pases de anotación, contra solo dos intercepciones) es quizás el mejor quarterback en la liga, por encima de Tom Brady y Peyton Manning (si estuviera jugando). Por si fuera poco, el ala cerrada Jermichael Finley y el corredor Ryan Grant han recobrado forma y vuelto a la titularidad. Pero defensiva de los Packers no es la misma de hace un año, especialmente por aire, donde permite 335.8 yardas por juego. Contra Matt Ryan, jugando en casa, es una desventaja considerable. Los Falcons recuerdan bien la paliza sufrida el pasado enero, 48-21 a domicilio, y van por la revancha.