Otro fracaso de los Yankees

NUEVA YORK/AP – Parece que Alex Rodríguez se ha especializado en ser el encargado de poner fin a las temporadas de los Yankees. Y no con hits precisamente, sino con ponches.

En el quinto y decisivo partido de la serie divisional ante los Tigres de Detroit, el cuarto bate de los Yankees se ponchó tres veces. Lo hizo en el séptimo con las bases llenas, cuando no pudo con un venenoso splitter del relevista dominicano Joaquín Benoit.

Le tocó ser el último out la noche del jueves, tal y como le ocurrió el año pasado ante Neftalí Feliz en la serie de campeonato ante los Rangers de Texas.

En aquella ocasión se quedó mirando pasar el tercer strike. Esta vez abanicó la brisa a una recta de otro cerrador dominicano, José Valverde.

Y con ello naufragaron los Yankees, en el albor de octubre, sin poder avanzar a los últimos días del mes de otoño. Ganar un 28vo campeonato de la Serie Mundial tendrá que esperar.

Para ser justos, Nueva York superó muchas expectativas al ganar el título de la División Este, al iniciar la campaña con una rotación imperfecta.

Luego que Cliff Lee les rechazó una oferta, los Yankees se las arreglaron con CC Sabathia como su único abridor fiable. El venezolano Freddy García y el dominicano Bartolo Colón fueron parches que cumplieron. Encontraron en el quisqueyano Iván Nova a un novato con aplomo y que les dio 16 victorias. Quedaron tan conformes que ni se inmutaron en buscar refuerzos a mitad de campaña.

Casi de forma unánime se daba a Boston como el equipo que arrasaría la división, pero los Yankees terminaron ganando el banderín del Este.

Cualquiera diría que Nueva York la tiene fácil para mejorar en la próxima campaña. Hay que buscar otro abridor y todo arreglado. No es así.

Este es un equipo viejo. Rodríguez (tercera base, 36 años) y Derek Jeter (campocorto, 37) ocupan posiciones claves en el cuadro. Su cerrador Mariano Rivera cumplirá 42 años en noviembre y la próxima temporada podría ser la última de su carrera con los Yankees, su único equipo.

Por más que en El Bronx existan los recursos para ser el club con la nómina más cara de las Grandes Ligas (sobre los 201 millones de dólares cuando comenzó la campaña) no pueden someterse a tantos mega contratos.

Uno de ellos es el Rodríguez, quien da llamativas señales de deterioro físico y declive en producción.

Los 99 juegos que disputó A-Rod representan su menor cantidad desde los 48 de 1995, año en el alternó entre Triple A y las Mayores.

En la campaña del 2011 se perdió 38 partidos cuando en julio se sometió a una artroscopía en la rodilla derecha. Terminó con promedio de bateo de .276, 16 jonrones y apenas 62 impulsadas.

Estos no son números que se compaginan con lo que Nueva York esperaba cuando le dio contrato por 10 años y 275 millones de dólares, luego que Rodríguez ejerció su derecho de renunciar a su contrato previo en plena Serie Mundial del 2007.

Apenas han pasado cuatro temporadas del nuevo convenio. Aún le deben 143 millones hasta 2017, cuando tendrá 42 años. Debido a las lesiones recientes, ya no se habla si podrá romper el récord histórico de jonrones, sino si éste podría ser uno de los peores contratos en la historia.

Rodríguez aseguró que es capaz de volver a su nivel habitual, el toletero que batea al menos 30 jonrones e impulsa 100 carreras por temporada.

“No tengo la menor duda de que puedo jugar al máximo nivel. No importa que tenga 26 ó 36 años, cuando se sufre una lesión a mitad de temporada, no hay mucho que se puede hacer”, dijo Rodríguez.

“Tengo mucho que demostrar y quiero encarar este desafío. Voy a volver con todo y este equipo también”, añadió.

Curiosamente, los Yankees tienen entre manos otro caso de una figura que puede salirse de su contrato.

Se trata de Sabathia, con su pacto de 161 millones por siete años, que firmó antes de la campaña del 2009. El zurdo tiene 31 años y se dice que sería arriesgado comprometerse a largo plazo, pese a que es una pieza indispensable.

¿Qué buscaría Sabathia? Probablemente añadir otro año, con lo que quedaría atado hasta cuando cumpla los 36. También que su salario promedio ronde los 25 millones anuales, en vez de los 23 actuales.

El historial reciente de semejantes contratos a jugadores con edades similares es negativo para los equipos, como ha ocurrido con Alfonso Soriano en los Cachorros, y Barry Zito en los Gigantes.

Debido a la carencia de buenas opciones en la agencia libre, los Yankees quizás no tengan otro remedio y deberán acceder a lo que pida Sabathia.

Nova, Phil Hughes y A.J. Burnett son los únicos tres integrantes que están bajo contrato. C.J. Wilson asoma como el abridor mejor cotizado en el próximo mercado. La disponibilidad de Chris Carpenter, Mark Buehrle y Roy Oswalt depende de si sus actuales equipos no hacen uso de sus opciones.

También pueden jugárselas con sus propios prospectos en las menores, como el mexicano Manny Bañuelos y el dominicano Dellin Betances.

Pero la tarea inmediata será retener a su propio gerente general, Brian Cashman. “Mi contrato vence a fin de mes. Este va a ser un largo mes”, dijo el ejecutivo.