Prueban suerte con ‘Un cuento chino’ en Roma

Roma/EFE – La comedia hispanoargentina “Un cuento chino”, dirigida por Sebastián Borensztein y protagonizada por Ricardo Darín, desembarcó ayer en la sección oficial del VI Festival Internacional de Cine de Roma, donde compite por el Premio Marco Aurelio de Oro, el máximo galardón del certamen.

La cinta, que se ha convertido en uno de los estrenos más vistos en Argentina en lo que va de año, es la única producción latinoamericana a concurso en la sección oficial y una de las cinco películas en español que se proyectan en este certamen.

“Un cuento chino” se adentra en la vida de Roberto (Darín), un hombre gruñón, aburrido y maniático que gasta sus días en una ferretería de Buenos Aires atendiendo a los pocos clientes que entran en el negocio y contando los tornillos que hay en cada caja nueva que recibe de sus proveedores.

Un día cualquiera, mientras disfruta de un sándwich y una cerveza, se encuentra con Jun (Huang Sheng Huang), un chino al que acaban de robar y que no habla ni una sola palabra de español.

Por medio de gestos y de un tatuaje, el argentino descubre que su nuevo amigo está buscando a un pariente que vive en la capital argentina.

Tras muchas dudas, Roberto se ofrece a llevarle hasta la embajada china para que desde allí le pongan en contacto con su tío y así solucionar el problema, pero finalmente se ve obligado a darle cobijo en su casa.

Los problemas de comunicación y las manías de Roberto, que se ven alteradas por la llegada de Jun y el acercamiento de la mujer de la que está enamorado, Mary (Muriel Santa Ana), provocarán todo tipo de situaciones cómicas, pero también desvelarán el secreto que se esconde detrás del agrio carácter del ferretero.

Estaba previsto que el director Borensztein acudiese ayer a la capital italiana para presentar “Un cuento chino” y desfilar por la alfombra roja del festival, pero finalmente ni él, ni nadie de la delegación argentina se dejaron ver por el VI Festival Internacional de Cine de Roma.

La sexta jornada del certamen acogió también en la sección oficial dos filmes dramáticos, el italiano “Il cuore grande delle ragazze (El gran corazón de las chicas)” y la coproducción entre Francia, Suiza y Canadá “Voyez comme ils dansent (Mirad como bailan)”, dirigido por Claude Miller.