Se dividen el pastel

Histórica unión de minorías para aumentar representación política en Nueva York

Manhattan – La batalla política por la re-distribución de distritos electorales para la Asamblea y el Senado estatal se inició ayer con la presentación de una propuesta conjunta, por primera vez en la historia, de organizaciones latinas, asiáticas y afroamericanas.

Con el nombre de “Unity Map” (Mapa de la Unidad) buscan que se aumenten los distritos a la Asamblea en tres para los latinos y cuatro para los asiáticos. En el Senado solicitan que aumenten dos para los latinos y uno para los asiáticos. Los afroamericanos, cuya población en distritos como el de Harlem ha disminuido, buscan mantener los que tienen.

El mapa ha sido diseñado en función de los datos de población del Censo 2010, basándose en los votantes por distrito, que deben ser el 50% o más de sus residentes.

“Estos cambios demográficos son importantes para trasladarlos en poder político, haciendo nuevas líneas distritales. Es el primer paso, aunque esto no garantiza que los candidatos a esos distritos sean hispanos o que resulten elegidos”, indicó Juan Cartagena, presidente y consejero general de Latino Justice/PRLDF en cuya sede se realizó la rueda de prensa.

“Si podemos alcanzar un nivel de unidad entre nosotros tal vez logremos lo que estamos exigiendo”, añadió Cartagena.

Esmeralda Simmons, directora ejecutiva del Centro para el Derecho y la Justicia Social de la Universidad Medgar Evers explicó que el mapa se ha realizado siguiendo la Constitución, La Ley de Derecho de Voto y manteniendo las comunidades históricas así como preservando vecindarios.

La propuesta fue presentada ayer al Comité de la legislatura estatal que deberá decidir si la aceptan o no o llegan a un compromiso antes de establecer los límites distritales para las elecciones estatales del 2012, informó Lucia Gómez-Jiménez, directora ejecutiva de la organización Lafuente. “Vamos a vigilar lo que hacen”, indicó refiriéndose a pasadas experiencias de re-distribución de distritos.

Cualquiera que sea su decisión deberá estar aprobada por los legisladores y por el gobernador Andrew Cuomo. Además los condados del Bronx, Brooklyn y Manhattan requieren la aprobación del Departamento de Justicia Federal de acuerdo con la Ley de Derecho de Voto.