Se eleva cifra de muertos en Turquía

Ankara/EFE – La cifra de muertos en el terremoto de la provincia de Van aumentó ayer a 570, mientras los supervivientes demandan más ayuda al Estado, especialmente tiendas de campaña con las que resguardarse de las duras condiciones meteorológicas.

En su último comunicado, la Agencia de Gestión de Desastres y Situaciones de Emergencia (AFAD) del gobierno turco explicó hoy que, el seísmo de 7,2 grados en la escala de Richter ha provocado además 2.555 heridos.

Hasta ahora, 187 personas han sido rescatadas con vida de los escombros de los edificios destruidos por el terremoto, el último de ellos Serhat Tokay, un adolescente de 13 años que logró sobrevivir 108 horas atrapado en Ercis.

También está en buen estado la pequeña Azra, la bebé de poco más de dos semanas de vida que fue rescatada el martes, según explicaron hoy los doctores de un hospital de Ankara, adonde fue trasladada junto con su madre para su cuidado.

Mientras, los supervivientes se enfrentan al intenso frío que azota la provincia de Van.

Los servicios meteorológicos estatales prevén que hasta el próximo lunes las temperaturas en la zona oscilen entre los -3ºC y los 9ºC, con constantes precipitaciones de nieve y lluvia.

Algunos damnificados que han hablado con la prensa turca se quejan de que tiendas de campaña robadas en el asalto de varios camiones de ayuda son vendidas por 200 liras (80 euros) y que la tela para improvisar refugios era vendida hace unos días por 4 liras el metro, mientras que ahora su precio se ha triplicado.

Nihayet Araz, una mujer de 55 años, explicó en declaraciones a la agencia pro-kurda “Firat” que la gente ahora no necesita pan, sino tiendas de campaña.

“Yo soy vieja y no me preocupa morir. Pero, ¿qué pasará con todos estos niños?. No hemos muerto por el terremoto, pero moriremos a causa del frío”, se lamentó.

Turquía aceptó hace dos días la ayuda internacional, e Israel -un país con el que mantiene tensas relaciones- fue el primero en enviar siete casas prefabricadas, una de las principales demandas, ya que permitirían realojar a los damnificados hasta que se reconstruyan sus viviendas.

Armenia, Suiza, Ucrania, Kazajistán y Azerbaiyán también han enviado tiendas, mantas y sacos de dormir, que comenzaron a llegar desde el jueves.