Un desprecio a los latinos

Es insólito el boicot de cinco precandidatos presidenciales republicanos al debate programado por la cadena Univision en enero. Esta postura refleja principalmente un desdén hacia la comunidad latina que deja mal parado los esfuerzos partidarios por conseguir el respaldo hispano.

El origen de esta decisión surge de la disputa entre el senador Marco Rubio (R-Florida) y la cadena televisiva por un reporte sobre su familia política y la supuesta oferta de Univision de atenuar el reporte a cambio de una entrevista con el senador. Ante esta disputa, tres legisladores estatales republicanos pidieron a los aspirantes presidenciales que no participen en el debate hasta que no haya una disculpa de Univision y el despido del presidente del área de noticias.

No es raro que un político tenga diferencias con un medio, lo extraño es que desencadene una reacción en donde los precandidatos cuestionen la cobertura y la ética del medio, decidiendo que no participarán en un debate auspiciado por el canal. Bajo estos argumentos de dimes y diretes, y de discusión sobre cobertura, los aspirantes presidenciales pudieron haber cuestionado otros debates organizados con anterioridad por otras cadenas. Pero no lo hicieron, sólo con Univision.

Condenamos la actitud de los precandidatos Mitt Romney, Herman Cain, Rick Perry, Jon Huntsman y Michele Bachman, por asumir posiciones en disputas ajenas que no tienen nada que ver con ellos. Es inadmisible que aprovechen una diferencia entre el político local y la estación para negarse a debatir frente al electorado nacional latino.

Es posible que esta decisión sea una señal de respaldo a Rubio, quien se perfila como un posible candidato a vicepresidente, o que esta sea una buena excusa para no tener que expresar posiciones -como la línea dura en inmigración- que son impopulares entre latinos pero que gozan de respaldo entre la base conservadora.

Sea como sea, es indignante la falta de respeto de los precandidatos republicanos al público latino. Al mismo tiempo, el boicot al debate de Univision deja claro que no les interesa la comunicación con estos votantes. Este desprecio es un grave error que se paga después en las urnas.

Es inadmisible el boicot a Univision de los precandidatos republicanos.

Impremedia