Buscan detener requisito de identificación para poder votar

NUEVA YORK – Líderes y organizaciones que abogan por los derechos civiles, lanzaron ayer una campaña para defender los derechos de los votantes pertenecientes a grupos minoritarios y evitar que se sigan aprobando leyes estatales que requieran una identificación para ejercer el derecho al sufragio.

Parte de la campaña denominada “Stand for Freedom” (Alcémonos por la Libertad), incluye una protesta, programada para el próximo 10 de diciembre, día de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas, que se realizará en Manhatthan.

Rafael Collazo, director de campaña del Concejo Nacional de La Raza, calificó como deshonesto “el argumento de los nuevos requisitos para reducir el fraude”.

Un estudio publicado por el Centro para Justicia Brennan de la Universidad de Nueva York, indica que en por lo menos 38 estados –entre los que figuran Nueva York, Nueva Jersey, Connecticut y Delaware- están considerando el uso de una identificación o prueba de ciudadanía, como requisito para una persona antes de que pueda votar.

Estas medidas pueden hacer significativamente difícil ir a votar a al menos unos cinco millones de sufragantes que podrían ir a las urnas en el 2012, según cita el estudio.

Actualmente en siete estados –Alabama. Kansas, Rhode Island, Carolina del Sur, Tennessee, Texas y Wisconsin- fue puesta en vigencia la controversial ley de pedir identificación para poder votar.

“Rechazamos tajantemente esta propuesta que afecta directamente a nuestra comunidad hispana en general y nos proponemos pedir la intervención del Departamento de Justicia”, dijo Lillian Rodríguez López, presidente de la Federación Hispana.

El reverendo Al Sharpton – uno de los asistentes a la actividad- dijo que “la medida es un claro y directo asalto a los votantes, ya que se sentirán temerosos de ir a votar, al tiempo que se les estará coaccionando ejercer su derecho constitucional”.

Por su parte el congresista Charles Rangel, explicó que “estas nuevas medidas afectarían de forma directa a votantes afroamericanos, latinos, jóvenes, mujeres y ancianos y a inmigrantes en general. Porque tenemos un presidente Afroamericano no significa que el racismo en este país se haya terminado”.

Donna Lieberman, directora de la Unión de Libertades Civiles de Nueva York, subrayó que la medida desalentaría a los votantes y que es insensato estar promoviendo medidas que van en contra de la participación civil en vez de trabajar para incentivar el voto.